El presidente brasileño y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, ejerció su derecho al voto este domingo en la escuela estatal João Firmino Correia de Araújo, ubicada en el municipio de São Bernardo do Campo, periferia de São Paulo. Acompañado de su esposa, Rosângela “Janja” Lula da Silva, y vistiendo su característica camisa blanca y sombrero Panamá, Lula llegó hacia las 9:15 de la mañana hora local (12:15 GMT), recibido por una multitud de seguidores que aguardaban desde temprano.
“Estoy muy confiado, no solo por el Gobierno que hicimos, sino también por el trabajo que realizamos durante la campaña. Estoy seguro de que tendremos una participación muy alta y estoy seguro de que vamos a ganar estas elecciones”, declaró Lula a los periodistas tras emitir su voto. El líder del Partido de los Trabajadores (PT) afirmó que, aunque se han logrado avances, aún queda mucho por hacer: “Son 500 años de atraso. No se resuelven 500 años en 10, 15 o 20 años. Necesitamos mucho tiempo para arreglar este país”.
Lula y sus aliados en la jornada
Dentro del recinto, Lula posó junto a algunos de sus principales aliados, entre ellos su compañero de fórmula, el vicepresidente Geraldo Alckmin, así como los candidatos por São Paulo: Fernando Haddad para la gobernación y las aspirantes al Senado Marina Silva y Simone Tebet. La presencia de estas figuras reflejó la estrategia del PT de consolidar apoyos en uno de los estados clave del país.
El primer candidato en votar fue su principal rival, el senador ultraderechista Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien acudió a una escuela en Río de Janeiro apenas veinte minutos después de la apertura de las urnas.
Una elección decisiva
Los colegios electorales abrieron a las 08:00 hora local (11:00 GMT) y cerrarán a las 17:00 (20:00 GMT). Más de 158 millones de votantes están habilitados para elegir la fórmula presidencial, además de los 27 gobernadores, los 513 diputados, dos tercios del Senado y renovar a los representantes en las asambleas legislativas regionales.
La jornada se desarrolla en un clima de alta expectativa, con encuestas que anticipan una contienda cerrada. Un sondeo de Datafolha, divulgado la noche del sábado, otorgó un 45 % de intención de voto a Lula y un 42 % a Flávio Bolsonaro, lo que constituye un empate técnico dentro del margen de error.
La atención internacional está puesta en Brasil, dado que el desenlace de estas elecciones tendrá repercusiones en la política regional y en la manera en que el país se posiciona frente a los desafíos económicos y sociales.
(Recuerda: los resultados oficiales solo se conocerán tras la certificación del Tribunal Superior Electoral de Brasil.)




