SANTIAGO DE CHILE.— El Gobierno de Chile defendió su adhesión al Escudo de las Américas, iniciativa promovida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para fortalecer la cooperación regional en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico.
El canciller chileno, Francisco Pérez Mackenna, explicó ante el Senado que el mecanismo no constituye un tratado internacional ni establece obligaciones jurídicas para los países participantes, sino que se trata de una declaración de carácter político.
“Los gobiernos declaran su intención; en ningún pasaje se contraen obligaciones jurídicas. El Escudo es una declaración política y no un tratado”, afirmó el ministro durante una sesión especial del Parlamento.
La incorporación de Chile ha generado cuestionamientos por parte de sectores de la oposición, que han advertido sobre sus posibles implicaciones para la soberanía nacional. Esta posición también fue expresada en una carta pública suscrita recientemente por los expresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric.
Cooperación frente al crimen organizado
Pérez Mackenna defendió la participación de Chile al señalar que el crimen organizado transnacional representa una amenaza que trasciende las fronteras.
El canciller sostuvo que las organizaciones criminales pueden trasladar sus operaciones de un país a otro cuando enfrentan acciones de las autoridades, por lo que consideró necesario reforzar la coordinación entre los Estados.
“Ningún país de la región puede enfrentar esto solo”, manifestó, al destacar la importancia de establecer mecanismos conjuntos para hacer frente a estas estructuras delictivas.
La estrategia contempla intercambio de información, coordinación de acciones, cooperación tecnológica y capacitación para policías y fiscales de los países participantes.
Respecto a las críticas relacionadas con la soberanía, el canciller argumentó que el avance de las organizaciones criminales también representa una amenaza para la autoridad de los Estados.
Según explicó, cuando grupos delictivos llegan a controlar territorios, penetran cuerpos policiales o ejercen presión sobre fiscales, se produce una afectación directa de la soberanía. En ese contexto, defendió la cooperación internacional como una herramienta para protegerla.
El Escudo de las Américas está integrado por 15 países del continente, entre ellos Argentina, Colombia y Ecuador. La iniciativa busca fortalecer la colaboración regional frente al narcotráfico y otras manifestaciones del crimen organizado.
La política exterior del Gobierno de José Antonio Kast también ha sido objeto de cuestionamientos en el Congreso. A finales de septiembre, la Cámara de Diputados interpeló al canciller Pérez Mackenna sobre la conducción de las relaciones exteriores del país.
Fuente / EFE




