Jerusalén. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ordenó investigar y procesar a los participantes del documental NAZA, una producción que expone presuntas prácticas militares israelíes durante la guerra en Gaza, a través de testimonios de 24 militares y oficiales de inteligencia.
Según un comunicado de su oficina, Netanyahu acusa a los involucrados de cometer supuestos delitos contra la seguridad de Israel, divulgar información confidencial y perjudicar la imagen del país a nivel internacional.
El mandatario calificó la película como una producción «falsa, engañosa y sesgada», al considerar que afecta la reputación del Estado israelí y de sus Fuerzas de Defensa.
Denuncias sobre ataques contra civiles
El documental se basa, en gran parte, en investigaciones realizadas desde 2023 por el periodista israelí Yuval Abraham, codirector del filme, y difundidas por la revista +972 y el diario británico The Guardian.
Las investigaciones recogen testimonios que describen la supuesta autorización de ataques en los que se aceptaba la muerte de decenas e incluso cientos de civiles como daños colaterales. También denuncian bombardeos contra viviendas palestinas ocupadas por familias y el uso de sistemas de inteligencia artificial para identificar posibles objetivos militares.
Además, militares consultados bajo anonimato aseguran que el Ejército israelí atacó zonas de evacuación en Gaza pese a tener conocimiento de que todavía permanecían civiles en esos lugares.
Israel defiende sus protocolos militares
Ante las acusaciones, el Ejército israelí sostiene que sus normas prohíben atacar deliberadamente a la población civil y exigen tomar medidas para reducir las víctimas. Asimismo, afirma que los oficiales responsables evalúan los riesgos antes de autorizar las operaciones.
Por su parte, The Guardian defendió la investigación y aseguró haber consultado durante tres años a más de cien fuentes vinculadas con los sistemas militares israelíes, además de contrastar los testimonios con documentos filtrados y operaciones específicas.
El caso ha generado un nuevo enfrentamiento en torno a las denuncias sobre la conducta militar de Israel en Gaza y las posibles consecuencias para quienes revelan información sobre sus operaciones.
Fuente EFE




