En Santo Domingo Este, el municipio más poblado del país y uno de los bastiones más estratégicos del Partido Revolucionario Moderno (PRM), el alcalde Dío Astacio se ha convertido en un factor que, lejos de consolidar el proyecto presidencial de David Collado, ha acelerado el reacomodo de dirigentes hacia Carolina Mejía o hacia posiciones de espera. Lo que en el discurso se presenta como unidad detrás del ministro de Turismo, en la práctica local se traduce en rupturas, cancelaciones y pérdida de espacio para quienes mueven la estructura del partido.
Astacio llegó a la alcaldía con el respaldo del PRM y formó parte de la comisión colegiada que, junto a Adán Peguero y Bertico Santana, coordinaba la campaña de Luis Abinader en 2024. Con el tiempo, su manejo de la dirigencia municipal generó fricciones constantes. Las cancelaciones de empleados vinculados a líderes locales, las denuncias de clientelismo y la percepción de que el ayuntamiento prioriza lealtades personales por encima de la maquinaria partidaria han alimentado el malestar. Figuras que esperaban espacio dentro del proyecto de Collado terminaron encontrando puertas cerradas o condiciones que consideraron inaceptables. José Sánchez, secretario de organización del PRM en SDE, llegó a calificarlo de “abusador” por cancelaciones masivas de bases, y un grupo de pastores evangélicos del municipio ya había retirado su apoyo en 2024.
El caso más reciente y de mayor peso es el de Adán Peguero, presidente municipal del PRM en Santo Domingo Este. Hasta hace poco vinculado al entorno de Collado, Peguero y todo su equipo se incorporaron al proyecto C28 de Carolina Mejía en octubre de 2026. Medios locales y nacionales reportaron el movimiento como una baja relevante, precisamente por el arraigo que tiene Peguero en las bases del municipio. Analistas locales atribuyen el cambio a diferencias internas en la conformación de equipos y a la falta de acomodo dentro de la estructura que impulsa Collado en SDE, además de las tensiones por el liderazgo local con el propio alcalde.
Antes de Peguero, Jesús Colón (Marcos Jesús Colón Arache), quien se desempeñaba como secretario general del Ayuntamiento de Santo Domingo Este, ya había marcado distancia. Colón, que apoya públicamente a Carolina Mejía y asumió roles de estrategia política en el municipio, presentó su renuncia irrevocable al cargo con efectividad a finales de octubre de 2026, “conforme a la solicitud” del propio Astacio. Reportes de Diario Libre, Ciudad Oriental y redes locales describen un clima de confrontación: denuncias de persecución a dirigentes, tensiones en la cooperativa de empleados y un realineamiento en el que Colón se ubicó del lado de Mejía mientras el alcalde se identificaba con Collado y el sector de Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón. Colón llegó a afirmar que perseguir y amenazar dirigentes no es la forma de ganar una convención.
La diputada Anny Mambrú formalizó su apoyo a Carolina Mejía en un acto en el propio municipio el 17 de octubre de 2026, sumando su equipo. El fallecido diputado Jorge Frías, quien había sido coordinador de Carolina en SDE, dejó un vacío que el proyecto de Mejía ha intentado llenar con estas incorporaciones. El regidor José Antonio Ramírez “Nacho” coordina el Comando Nacional de Regidores y Vocales del C28 y forma parte activa de la estructura municipal del proyecto.
En la estructura de Santo Domingo Este para Carolina Mejía también figuran los diputados Yancarlo Simanca, Juan José Rojas y Pedro Julio Alcántara (Pepén); los viceministros Alexis Jiménez (de la Presidencia), Franklin Marte y Dulce Quiñónez (de Trabajo); el director de ETED Alfonso Rodríguez; así como los regidores Antonio Félix (presidente del Concejo de Regidores) y Jeimy Núñez, entre otros. La dirigente Luz del Alba Jiménez, ex coordinadora de la Juventud Luis Abinader Presidente en SDE, también oficializó su respaldo, fortaleciendo el componente juvenil y de base.
Astacio, por su lado, ha transitado por distintos espacios. Apoyó inicialmente proyectos que luego abandonó o matizó para terminar alineado con Yayo Sanz y, por extensión, con el entorno de Collado. Ese recorrido, combinado con el estilo de gestión municipal, ha tenido un efecto contrario al deseado: en lugar de anclar la estructura local a Collado, ha empujado a dirigentes con capacidad de movilización a buscar otros espacios. Algunos se mantienen neutrales a la espera de mayor claridad; otros, como Peguero, Colón, Mambrú y los mencionados, han dado el paso hacia Carolina o se han consolidado en su proyecto.
En un municipio donde las bases pesan y las lealtades se miden en barrios y sectores, el resultado es visible. Carolina Mejía ha realizado actos, sumado equipos y rendido homenajes en Santo Domingo Este, consolidando presencia precisamente donde el alcalde gobierna. Collado, aunque cuenta con el respaldo formal de Astacio, enfrenta una estructura local fragmentada y con fugas notables de dirigentes que mueven votos y organización.
No se trata de un abandono masivo del PRM, sino de un realineamiento interno impulsado por la percepción de que el proyecto de Collado, mediado por Astacio en SDE, no ofrece espacio suficiente ni trato adecuado a la dirigencia que sostiene la maquinaria. En la política local, eso se traduce en un fuku: el factor que, en lugar de fortalecer, termina debilitando al candidato al que se pretende respaldar. En Santo Domingo Este, Dío Astacio ha operado, hasta ahora, como ese factor.
Por:Salvador Levy- Analista politico




