MANAGUA, Nicaragua.— La Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó por unanimidad, en primera legislatura, una reforma constitucional que elimina la figura del vicepresidente de la República y crea la de «designados presidenciales», quienes serán nombrados por los copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo.
La iniciativa modifica el artículo 126 de la Constitución Política y establece que los designados presidenciales desempeñarán las funciones que les asignen los titulares del Ejecutivo, según explicó la diputada sandinista Loria Raquel Dixon durante la sesión parlamentaria.
La propuesta deberá recibir una segunda aprobación en una legislatura distinta para entrar en vigor. La próxima legislatura está prevista para comenzar el 9 de enero.
Oposición cuestiona los cambios
La reforma ha generado críticas de sectores opositores, que consideran que la modificación podría facilitar la continuidad del poder dentro del entorno familiar de la pareja presidencial.
El dirigente opositor Félix Maradiaga cuestionó la medida y afirmó que representa un nuevo cambio en las reglas constitucionales relacionadas con la sucesión política en Nicaragua.
Maradiaga recordó que anteriormente se aprobaron modificaciones para permitir varios vicepresidentes y, posteriormente, se estableció la figura de la copresidencia. A su juicio, la creación de los designados presidenciales introduce nuevas interrogantes sobre sus atribuciones y la legitimidad de sus nombramientos.
Debate sobre la sucesión presidencial
El dirigente opositor también señaló a Laureano Ortega Murillo, hijo de la pareja presidencial, como uno de los posibles nombres vinculados a los futuros nombramientos, y sostuvo que la reforma podría responder a una estrategia para garantizar la continuidad del poder dentro de la familia gobernante.
No obstante, estas afirmaciones corresponden a la interpretación de Maradiaga y no constituyen un propósito oficialmente confirmado por las autoridades nicaragüenses.
La reforma continuará su proceso legislativo y necesitará una segunda aprobación para convertirse en ley. De concretarse, la modificación cambiará la estructura de la Presidencia de Nicaragua y el mecanismo de designación de funcionarios que podrían asumir responsabilidades asignadas por los copresidentes.
Por / EFE




