Las autoridades ucranianas anunciaron este sábado que la tregua temporal en Oleshki entrará en vigor el próximo 27 de octubre, con el objetivo de facilitar la evacuación de civiles y el suministro de asistencia humanitaria a los habitantes de esta localidad.
El defensor del pueblo ucraniano, Dmitró Lubinets, informó que sostuvo una reunión virtual con Yana Lantrátova, representante rusa en las negociaciones, para coordinar los detalles de la operación humanitaria.
Lubinets explicó que el alto el fuego comenzará a las 3:00 de la madrugada, hora de Kiev, y a las 4:00, hora de Moscú, lo que permitirá que ambas partes suspendan las hostilidades de manera simultánea.
Asimismo, señaló que durante el encuentro se abordaron otros aspectos relacionados con el traslado de civiles y la entrada de suministros esenciales, y aseguró que los preparativos avanzan conforme al acuerdo preliminar alcanzado entre las partes.
La tregua fue anunciada inicialmente por la oficina de la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, que afirmó haber contribuido a las conversaciones entre Ucrania y Rusia para establecer las condiciones y los procedimientos del cese temporal de las hostilidades. El anuncio inicial contemplaba el comienzo de la medida para el 29 de octubre.
La iniciativa también había sido solicitada por el papa León XIV al presidente ruso, Vladímir Putin, ante la difícil situación que atraviesa la población de la zona.
Oleshki está situada en la ribera oriental del río Dniéper, frente a la ciudad de Jersón, bajo control ucraniano. Desde hace varios meses, sus habitantes enfrentan una grave crisis humanitaria, marcada por las dificultades para desplazarse y conseguir productos de primera necesidad.
Kiev acusa a las fuerzas rusas de haber colocado minas en los alrededores de la localidad, lo que, según las autoridades ucranianas, obstaculiza la salida de los civiles en busca de alimentos y medicamentos.
Con la entrada en vigor de la tregua, se espera facilitar las labores de evacuación y permitir el acceso de ayuda humanitaria a una población afectada por las consecuencias del conflicto armado.
Por – EFE




