La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) consideró que, tras la salida de República Dominicana del mapa mundial del hambre, el país debe concentrar sus esfuerzos en aumentar la productividad agrícola, reducir la dependencia de importaciones y facilitar el acceso de la población a dietas saludables y asequibles.
La valoración fue realizada por Marino Torero, economista jefe de la FAO, durante una actividad celebrada en el Palacio Nacional con motivo del Día Mundial de la Alimentación.
Aunque destacó los avances alcanzados por República Dominicana en la reducción de la subalimentación, advirtió que persisten retos vinculados al sobrepeso, la obesidad y el acceso a alimentos nutritivos a precios razonables.
Mejorar la productividad del arroz
Torero señaló que uno de los principales desafíos es aumentar la productividad del arroz, considerado un alimento estratégico para la dieta dominicana.
Explicó que existe margen para incrementar los rendimientos mediante la incorporación de nuevas tecnologías, variedades mejoradas, sistemas de riego más eficientes y una mejor gestión de fertilizantes y recursos hídricos.
Asimismo, recomendó reducir las pérdidas durante la cosecha y la poscosecha para elevar la competitividad del sector y prepararlo ante escenarios de mayor apertura comercial.
Más infraestructura y modernización
El especialista también resaltó la necesidad de ampliar las inversiones en infraestructura agroalimentaria, incluyendo sistemas de riego, caminos rurales, almacenamiento y redes logísticas.
A su juicio, estas inversiones permitirían elevar la productividad del campo, aumentar los ingresos de los productores, disminuir las pérdidas de alimentos y contribuir a reducir los precios para los consumidores.
Además, propuso la modernización de los seguros agrícolas mediante herramientas tecnológicas que permitan anticipar riesgos asociados al cambio climático y a fenómenos atmosféricos extremos.
El desafío de las dietas saludables
Torero recordó que la salida del mapa del hambre no significa que todos los problemas de alimentación hayan sido superados.
Según datos del informe SOFI 2026, el 16.2 % de los dominicanos no puede costear una dieta saludable, una realidad que se suma al crecimiento de problemas relacionados con la obesidad y el sobrepeso.
Por ello, consideró que el próximo objetivo nacional debe enfocarse en mejorar la calidad de la alimentación y su asequibilidad, impulsando la producción local de frutas, vegetales, legumbres y otros alimentos nutritivos.
Reconoce avances del país
El funcionario atribuyó los progresos de República Dominicana en materia de seguridad alimentaria al crecimiento económico, la estabilidad macroeconómica, el fortalecimiento de los programas de protección social y las políticas de apoyo a la producción agropecuaria.
Destacó que el país logró reducir la prevalencia de la subalimentación por debajo del 2.5 %, nivel que la FAO utiliza como referencia para considerar que una nación ha superado el umbral del hambre crónica.
No obstante, advirtió que mantener esos avances requerirá esfuerzos adicionales para atender a las poblaciones más vulnerables y garantizar una alimentación adecuada y nutritiva para toda la población.




