Seúl. Un equipo especial de la Fiscalía de Corea del Sur reiteró este jueves su solicitud de pena de muerte contra el expresidente Yoon Suk-yeol, por su intento de instaurar la ley marcial en diciembre de 2024, una decisión que provocó una profunda crisis política e institucional en el país asiático.
En febrero de este año, Yoon fue condenado a cadena perpetua por liderar una insurrección. No obstante, el exmandatario apeló el fallo, por lo que el Tribunal Superior de Seúl revisa actualmente el expediente.
Durante el proceso judicial, uno de los fiscales afirmó que no existen razones para descartar la pena capital, según declaraciones difundidas por la agencia de noticias Yonhap. La Fiscalía ya había solicitado esa sanción en una etapa anterior del juicio, pero el tribunal optó por imponerle prisión de por vida.
La noche del 3 de diciembre de 2024, Yoon decretó la ley marcial y desplegó efectivos militares y fuerzas antidisturbios con el propósito de bloquear las actividades de la Asamblea Nacional. Sin embargo, el Parlamento logró frenar la medida pocas horas después.
Posteriormente, el Tribunal Constitucional destituyó al entonces presidente en abril de 2025, al determinar que no existían circunstancias de emergencia que justificaran la decisión de suspender el orden habitual de las instituciones.
El caso también ha alcanzado a otros integrantes de su Administración. Entre ellos figura el ex primer ministro Han Duck-soo, condenado a 15 años de prisión, y el exministro de Defensa Kim Yong-hyun, sentenciado a 30 años.
Aunque la legislación surcoreana contempla la pena de muerte, el país mantiene una moratoria de facto y no ejecuta a ninguna persona desde 1997. Por tanto, la decisión definitiva sobre el futuro judicial de Yoon dependerá del desarrollo del proceso de apelación.
Fuente – EFE




