Bruselas. La Unión Europea (UE) y el Reino Unido manifestaron este lunes su interés en fortalecer la cooperación en materia de defensa y seguridad frente a la amenaza que representa Rusia para el continente europeo. Sin embargo, ambas partes consideraron necesario avanzar gradualmente en el acercamiento político, debido a las diferencias que todavía persisten tras el Brexit.
Durante un encuentro celebrado en Bruselas, la alta representante de la UE para Política Exterior, Kaja Kallas, y el secretario de Estado de Defensa británico, Wes Streeting, coincidieron en que Europa necesita reforzar sus mecanismos de colaboración para hacer frente a los desafíos de seguridad.
Streeting cuestionó las declaraciones del presidente ruso, Vladímir Putin, sobre su supuesta intención de evitar un conflicto con Europa, al señalar que sus palabras pierden credibilidad mientras continúa la guerra en territorio europeo.
Acercamiento después del Brexit
Al ser consultados sobre la posibilidad de que el Reino Unido vuelva a integrarse en la Unión Europea, Streeting aclaró que la adhesión no es una decisión que pueda tomarse de manera inmediata. Por su parte, Kallas reconoció que todavía existen heridas políticas dentro del bloque comunitario como consecuencia de la salida británica.
Ambos funcionarios destacaron que la próxima cumbre entre la UE y el Reino Unido, prevista para el 20 de noviembre en Bruselas, será una oportunidad para explorar nuevas fórmulas de entendimiento y cooperación.
Streeting explicó que las conversaciones permitirán evaluar las posibilidades de una relación más estrecha, así como sus condiciones y compromisos, aunque descartó que el encuentro sirva para iniciar negociaciones sobre el regreso británico al bloque.
Kallas, en tanto, defendió la necesidad de fortalecer los vínculos entre ambas partes y sostuvo que la colaboración beneficia a la seguridad europea.
Defensa y seguridad, entre las prioridades
En materia militar, Kallas admitió que no se alcanzó un acuerdo sobre la incorporación del Reino Unido al programa europeo SAFE, destinado a financiar inversiones en defensa mediante préstamos.
No obstante, indicó que existen otros mecanismos para impulsar el trabajo conjunto y mencionó las conversaciones sobre una posible segunda edición de este instrumento.
La funcionaria también señaló que uno de los objetivos principales de la próxima cumbre será avanzar en un acuerdo que permita una mayor participación británica en las misiones civiles y militares de la Unión Europea.
Streeting reiteró que Londres mantiene a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) como eje central de su estrategia de seguridad, aunque considera necesario ampliar la cooperación con sus aliados europeos.
Asimismo, advirtió que el fortalecimiento de la industria militar europea no debe convertirse en una política proteccionista que perjudique a los propios países del continente.
Reino Unido anuncia más ayuda para Ucrania
Sobre la guerra en Ucrania, Streeting recordó que el Gobierno británico anunció un nuevo paquete de asistencia económica y militar valorado en 10.000 millones de libras esterlinas para apoyar a Kiev.
De esa cantidad, 500 millones de libras estarán destinados a proporcionar asistencia militar inmediata durante el invierno.
Londres también trabaja para coordinar a sus aliados antes de la próxima reunión del Grupo de Contacto de Defensa de Ucrania, que Streeting preside junto al ministro alemán de Defensa, Boris Pistorius.
Por otro lado, Kallas expresó preocupación por los recientes ataques contra la población civil ucraniana y señaló que julio, agosto y septiembre estuvieron entre los meses más mortíferos desde el comienzo de la invasión rusa.
En relación con un supuesto ciberataque contra la aplicación de alertas antiaéreas de Ucrania, ambos representantes advirtieron sobre los riesgos de las amenazas digitales y las operaciones híbridas.
Streeting calificó estas acciones como formas de terrorismo respaldadas por Estados, mientras que Kallas las relacionó con la estrategia rusa de presión contra la población ucraniana.
La reunión concluyó con un mensaje compartido: Bruselas y Londres buscan recuperar la confianza, ampliar sus vínculos en defensa y coordinar esfuerzos frente a los desafíos de seguridad, aunque reconocen que el acercamiento deberá desarrollarse de manera progresiva.




