Los países en desarrollo necesitarán aproximadamente US$305.000 millones al año para 2035 con el objetivo de adaptarse a los efectos del cambio climático, una cifra diez veces superior a los recursos que reciben actualmente de las naciones más ricas, según un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), publicado este miércoles.
El documento advierte sobre la creciente necesidad de financiamiento para enfrentar las consecuencias del calentamiento global, entre ellas el aumento del nivel del mar, las sequías, las inundaciones, las olas de frío y la propagación de enfermedades tropicales.
La financiación para la adaptación climática será uno de los principales temas de discusión en la próxima cumbre de las Naciones Unidas sobre el clima, COP31, que se celebrará en la ciudad turca de Antalya.
De acuerdo con los compromisos internacionales, los países desarrollados, responsables históricamente de gran parte de las emisiones de gases de efecto invernadero, deben proporcionar apoyo económico a las naciones en desarrollo para ayudarlas a reducir su vulnerabilidad frente a los fenómenos climáticos y avanzar hacia fuentes de energía más limpias.
Entre las medidas de adaptación propuestas figuran la construcción de barreras para proteger las zonas costeras ante la subida del mar, la diversificación de los cultivos para hacerlos más resistentes a las sequías y el acondicionamiento de viviendas para soportar los efectos de los desastres naturales.
Sin embargo, los recursos destinados a estas iniciativas siguen siendo insuficientes. En 2024, el financiamiento aportado por las naciones industrializadas aumentó apenas unos US$1.000 millones, situándose entre US$28.200 millones y US$31.700 millones, según el informe del PNUMA.
Esta cantidad permanece por debajo de los US$40.000 millones anuales que debían alcanzarse en 2025, conforme al compromiso asumido durante la COP26, celebrada en Glasgow en 2021.
Ante este panorama, el secretario general de la ONU, António Guterres, cuestionó la brecha financiera que enfrentan los países más vulnerables y señaló que, por cada dólar que estas naciones necesitan para adaptarse al cambio climático, apenas reciben diez centavos.
Guterres sostuvo que ya se conocen los riesgos y las medidas necesarias para enfrentar la crisis climática, pero que continúan faltando recursos económicos y voluntad política para ejecutar las acciones correspondientes.
Durante la COP30, celebrada en Brasil en 2025, los países participantes acordaron triplicar los fondos destinados a la adaptación al cambio climático para 2035.
El nuevo informe de Naciones Unidas insiste en la necesidad de incrementar la cooperación internacional y movilizar mayores inversiones para proteger a las poblaciones más expuestas a los efectos del calentamiento global.
Fuente – AFP news




