ASUNCIÓN. – Pedro Lorenzo Alliana Rodríguez asumió la Presidencia de Paraguay tras la destitución de Santiago Peña, en medio de la crisis financiera vinculada al cierre de Ueno Bank, un episodio que ha generado incertidumbre política y económica en el país sudamericano.
Con 52 años, Alliana pasa de ocupar la Vicepresidencia a dirigir el Poder Ejecutivo, en un momento en el que deberá enfrentar las consecuencias de la situación financiera y atender los reclamos de las personas afectadas.
Conocido entre sus allegados como «Mangui», el nuevo mandatario fue vicepresidente durante tres años en el Gobierno de Peña. Su llegada al máximo cargo del país representa un nuevo capítulo en su trayectoria dentro de la Asociación Nacional Republicana, conocida como Partido Colorado.
En su primer mensaje como jefe de Estado, ratificó su lealtad a esa organización política y prometió buscar compensaciones para los afectados por el descalabro financiero relacionado con Ueno Bank.
Una vida marcada por la adversidad
La historia personal de Alliana también ha estado marcada por importantes dificultades. En 2019 enfrentó una agresiva leucemia que lo obligó a permanecer alejado de sus responsabilidades legislativas durante más de 90 días.
Durante ese proceso recibió respaldo económico del expresidente Horacio Cartes para costear su tratamiento en el Hospital Sirio-Libanés de Brasil. Aquella experiencia fortaleció su relación con el dirigente colorado, quien posteriormente se convirtió en uno de sus principales referentes políticos.
Su trayectoria en la política paraguaya
Antes de llegar a la Presidencia, Alliana construyó una carrera política que comenzó en el ámbito regional. Entre 2008 y 2013 se desempeñó como gobernador del departamento de Ñeembucú, desde donde impulsó su proyección hacia la política nacional.
Posteriormente, fue elegido diputado para dos períodos consecutivos, entre 2013 y 2023. Al concluir esa etapa legislativa, pasó a integrar la fórmula presidencial de Santiago Peña como candidato a vicepresidente.
A diferencia de Peña, quien tuvo un paso previo por el Partido Liberal Radical Auténtico antes de incorporarse al coloradismo, Alliana ha mantenido su militancia en el Partido Colorado desde sus inicios en la actividad pública.
Su cercanía con Horacio Cartes
Uno de los aspectos más destacados de su carrera es su relación con Horacio Cartes, expresidente paraguayo y una de las principales figuras de influencia dentro del Partido Colorado.
Cartes ha sido un aliado y mentor político de Alliana, cuya llegada a la Presidencia ocurre en un escenario de cambios dentro del oficialismo, tras la salida de Santiago Peña.
Su vida personal y sus orígenes
Antes de dedicarse a la política, el nuevo mandatario trabajó como comerciante y llegó a formar parte de la selección paraguaya de baloncesto.
Desde 2006 está casado con Fabiana Souto, empresaria ganadera y diputada del Partido Colorado. La pareja tiene tres hijos, mientras que Alliana también es padre de una joven de una relación anterior.
De pensamiento conservador, el gobernante se identifica con el lema «Dios, patria y familia», principios que forman parte de su visión política y personal.
Los desafíos de su llegada al poder
Ahora, Pedro Alliana tiene por delante la responsabilidad de dirigir Paraguay en medio de un panorama complejo, marcado por las repercusiones de la crisis de Ueno Bank y las consecuencias políticas que rodearon la salida de su antecesor.
Su gestión estará bajo atención por las medidas que adopte para responder a los afectados por la situación financiera, recuperar la confianza y garantizar la estabilidad institucional del país.
De esta manera, el dirigente colorado inicia una nueva etapa en su carrera política, pasando de la Vicepresidencia a ocupar la máxima magistratura paraguaya en circunstancias extraordinarias.
Fuente -EFE




