El Gobierno de Estados Unidos anunció este jueves un nuevo paquete de sanciones contra nueve entidades y dos altos funcionarios cubanos, con el objetivo de restringir el acceso del Ejecutivo de Miguel Díaz-Canel a recursos que Washington considera obtenidos de manera irregular.
Entre las organizaciones sancionadas se encuentran tres vinculadas al sector energético: el Centro de Investigaciones del Petróleo (CEINPET), Empresa de Energía S.A. (ENERSA) y Einarbo S.A. Además, la medida alcanza a varias empresas relacionadas con el conglomerado militar Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), incluyendo la Terminal de Contenedores de Mariel S.A., responsable de operar el principal puerto de carga de la isla.
Las restricciones también abarcan entidades ligadas al programa de misiones médicas cubanas en el extranjero. Estados Unidos sostiene que este sistema emplea mecanismos de trabajo forzoso y retiene una parte importante de los ingresos de los profesionales enviados a otros países.
Los funcionarios incluidos en la lista de sancionados son la directora de la Unidad Central de Cooperación Médica (UCCM), Gretza Sánchez Padrón, y el ministro de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda.
Como consecuencia de estas medidas, todos los bienes y activos de las personas y entidades sancionadas que se encuentren bajo jurisdicción estadounidense quedan bloqueados, además de prohibirse cualquier transacción con ciudadanos o instituciones de Estados Unidos.
Cuba rechaza las sanciones
El Gobierno cubano respondió calificando las nuevas restricciones como un «acto de agresión» y aseguró que forman parte de una estrategia para intensificar la presión económica sobre la isla.
El ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, afirmó que estas acciones buscan imponer un «castigo colectivo» al pueblo cubano y acusó a Washington de intentar provocar una crisis humanitaria, al tiempo que reiteró que Estados Unidos mantiene un bloqueo económico contra Cuba.
Estas sanciones se suman a las impuestas en junio pasado contra el presidente Miguel Díaz-Canel, varios de sus familiares y Alejandro Castro Espín, hijo del expresidente Raúl Castro, en medio del endurecimiento de la política estadounidense hacia el Gobierno cubano.




