La presión migratoria en la frontera entre Marruecos y Asalto de inmigración ilegal en España por Ceuta alcanza niveles críticos. Cientos de personas intentaron cruzar a nado hacia Ceuta durante la madrugada, provocando una situación límite para las fuerzas de seguridad desplegadas en la zona.
La ciudad autónoma de Ceuta vivió una de sus jornadas más difíciles debido a la llegada constante de migrantes procedentes de Marruecos. Durante horas, grupos numerosos se lanzaron al mar con la intención de alcanzar territorio español, mientras la Guardia Civil y los servicios de emergencia trabajaban sin descanso para rescatar y controlar la situación.
Los agentes del Instituto Armado desplegaron todos sus recursos disponibles tanto en el litoral como en las carreteras, pero las autoridades locales aseguran que la magnitud del fenómeno ha superado la capacidad operativa existente. Desde distintos sectores se denuncia una frontera sometida a una presión migratoria creciente y una respuesta insuficiente por parte del Gobierno central.
Las críticas apuntan directamente al presidente de España Pedro Sánchez, al que varios representantes políticos y ciudadanos acusan de no actuar con la rapidez necesaria ante el aumento de los intentos de entrada irregular. Según estos sectores, la falta de refuerzos y medidas contundentes ha permitido que la situación continúe agravándose.
Una frontera desbordada
Durante la madrugada, los intentos de acceso por mar no se detuvieron. Personas de distintas edades llegaron a las costas ceutíes utilizando flotadores y trajes de neopreno, mientras algunos lograban escapar de los controles y desplazarse por diferentes zonas de la ciudad.
Testigos describieron escenas de caos, con migrantes saliendo del agua desorientados y ciudadanos observando una situación que califican como inédita por su intensidad. La niebla y las condiciones de la madrugada dificultaron aún más las labores de vigilancia.
Los servicios de acogida también afrontan una fuerte presión. Las instalaciones disponibles se encuentran al límite, con recursos saturados para atender tanto a adultos como a menores que llegan a la ciudad.
Reclamo de medidas urgentes
El presidente de Ceuta, Juan Vivas, y representantes de diferentes formaciones políticas han solicitado una intervención inmediata del Gobierno español. La Junta de Portavoces de la ciudad reclamó medidas extraordinarias, entre ellas el refuerzo de las fuerzas de seguridad, el despliegue del Ejército y el cierre temporal de la frontera ante la situación actual.
Los partidos políticos de Ceuta aprobaron por unanimidad una petición para que el Ejecutivo central declare una situación de emergencia y adopte medidas destinadas a recuperar el control fronterizo.
Mientras continúan las llegadas desde Marruecos, crece la preocupación entre los habitantes de Ceuta, quienes consideran que la ciudad atraviesa una crisis migratoria de gran magnitud. Los sectores críticos con el Gobierno de Sánchez insisten en que la falta de una respuesta firme está agravando un problema que, según ellos, requiere una actuación inmediata.
La tensión permanece alta en la frontera mientras las fuerzas de seguridad continúan desplegadas para contener una situación que las autoridades locales describen como una de las más graves de los últimos años.




