El presidente de Colombia, Gustavo Petro, viajará este viernes a La Habana para sostener un encuentro oficial con su homólogo cubano, Miguel Díaz-Canel, en lo que será su última salida al extranjero antes de finalizar su mandato el próximo 7 de agosto.
Según fuentes de la Presidencia colombiana, Petro permanecerá dos días en la isla caribeña. Aunque la agenda completa y la delegación que lo acompañará todavía no han sido definidas, está confirmada la reunión con Díaz-Canel.
La visita ocurre en medio de un cambio político en Colombia, ya que el mandatario electo Abelardo de la Espriella ha anunciado una reestructuración del servicio exterior que contempla el cierre de varias embajadas, entre ellas las de Cuba, Haití y Nicaragua. Además, ha señalado que su gobierno no mantendrá relaciones con lo que considera “regímenes autoritarios”.
La postura de De la Espriella contrasta con la política exterior impulsada por Petro, quien ha mantenido una relación cercana con Cuba y ha defendido el diálogo con la isla. En meses anteriores, el presidente colombiano criticó el bloqueo económico de Estados Unidos contra Cuba y pidió fortalecer las vías diplomáticas entre ambos países.
Durante el gobierno de Petro, Colombia también envió ayuda humanitaria a Cuba para enfrentar las consecuencias de una crisis energética y económica agravada por las sanciones internacionales. El apoyo fue agradecido por Díaz-Canel, quien destacó la solidaridad entre ambas naciones.
Cuba ha tenido un papel importante en los procesos de paz de Colombia al servir como sede de negociaciones con grupos armados como las FARC y el ELN. Por esta razón, sectores políticos han cuestionado la posibilidad de un rompimiento de relaciones con La Habana, argumentando que la cooperación cubana fue clave en los esfuerzos de diálogo y reconciliación.




