El presidente argentino, Javier Milei, volvió a lanzar duras acusaciones contra su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, a quien señaló nuevamente de «ladrón» y «corrupto» durante una entrevista televisiva, generando nuevas tensiones en la relación diplomática entre Argentina y Brasil.
Milei defendió sus declaraciones anteriores y aseguró que sus señalamientos reflejan, según él, la realidad del historial judicial de Lula. El mandatario argentino afirmó que el presidente brasileño fue condenado por corrupción y recordó el período en el que estuvo privado de libertad, aunque las condenas posteriormente fueron anuladas por irregularidades en el proceso judicial.
Las nuevas críticas se producen días después de que Milei realizara comentarios similares durante un acto político en Brasil, donde participó en una convención del Partido Liberal (PL) en apoyo a la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro. Sus palabras provocaron una reacción del Gobierno brasileño, que decidió llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires y convocar al representante diplomático argentino en Brasilia.
Durante la entrevista, Milei sostuvo que no se arrepiente de sus expresiones y afirmó que simplemente dijo lo que considera una verdad. Además, cuestionó las críticas por el tono de sus declaraciones y señaló que calificar de «ladrón» a alguien que acusa de haber cometido un robo es menos grave que el supuesto acto en sí.
Lula da Silva permaneció 580 días en prisión entre 2018 y 2019 por procesos relacionados con la investigación conocida como Operación Lava Jato. Sin embargo, el Supremo Tribunal Federal de Brasil anuló posteriormente las condenas al determinar que existieron fallas procesales y cuestionamientos sobre la actuación del juez que llevó adelante el caso.
En medio de la disputa, el canciller argentino, Pablo Quirno, intentó reducir la gravedad del conflicto y aseguró que las diferencias entre ambos gobiernos corresponden al ámbito político e ideológico. También afirmó que Argentina no busca romper los vínculos institucionales con Brasil.
El enfrentamiento entre Milei y Lula refleja las profundas diferencias políticas entre ambos líderes, mientras la región sigue con atención la evolución de una relación considerada clave por los vínculos comerciales y estratégicos entre los dos países.




