El Gobierno de Argentina anunció este martes la suspensión del decreto que modificaba las normas del servicio de practicaje marítimo, una medida que había generado fuertes reclamos entre trabajadores del sector y provocado interrupciones en las operaciones portuarias del país.
A través de un comunicado oficial, el Ejecutivo informó que decidió detener temporalmente la aplicación de la normativa y crear una mesa de diálogo para evaluar los diferentes aspectos relacionados con la actividad de navegación.
El decreto, impulsado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, establecía cambios en el sistema de practicaje, permitiendo que además de los profesionales argentinos también pudieran ofrecer el servicio otros capitanes, incluso extranjeros. Asimismo, determinaba límites máximos para las tarifas.
La decisión generó rechazo entre los prácticos, especialistas encargados de orientar a los barcos en zonas de difícil navegación, quienes suspendieron sus labores como medida de protesta. La huelga ocasionó demoras en los puertos y dejó a cerca de un centenar de embarcaciones sin poder ingresar a las terminales.
Ante el impacto en el comercio exterior, el Gobierno inició conversaciones con los trabajadores y alcanzó un acuerdo que contempla la suspensión del decreto, una reducción del 20 % en las tarifas del servicio de practicaje y la reanudación de las tareas de asistencia a los buques.
Además, las autoridades acordaron establecer una mesa de trabajo integrada por organismos del Gobierno para revisar los puntos principales de la normativa y buscar soluciones que permitan garantizar el funcionamiento del transporte marítimo y fluvial.




