La pista de atletismo del Estadio Olímpico Félix Sánchez fue el escenario de una de las jornadas más electrizantes de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. Bajo lluvia y ante la ovación ensordecedora de la fanaticada local, el velocista dominicano Gabriel Moronta conquistó la medalla de oro en los 400 metros planos masculinos, firmando un triunfo consagratorio para el atletismo quisqueyano.
El nuevo rey regional de la vuelta al óvalo lo hizo en tiempo de 44.70 segundos, delante del mexicano Luis Avilés (45.06, plata) y el venezolano Javier Gómez (45.07, bronce).
Carrera magistral
Moronta ejecutó una carrera táctica impecable desde el disparo de salida. Administró su potencia en el primer tramo del óvalo y encaró la recta final en posición privilegiada. Apoyado por el impulso de la afición y una zancada demoledora en los últimos 100 metros, cruzó la meta en primera posición en una definición de infarto que dejó sin aliento a los miles de asistentes.
La hazaña adquiere un valor histórico al considerar la jerarquía de los competidores presentes. La gran sorpresa de la noche fue la ausencia en el podio de la leyenda internacional Kirani James, campeón olímpico en Londres 2012 y medallista en Río 2016 y Tokio 2020, quien terminó cuarto tras ser superado por la nueva generación de velocistas del área encabezada por el dominicano.
Impacto nacional
El triunfo de Moronta se suma a la memorable cosecha dorada de la pista local, consolidando la hegemonía del atletismo dominicano en las pruebas de velocidad. Competir en casa, bajo la lluvia y con el respaldo del público, convirtió su victoria en un espectáculo de nivel internacional y en un símbolo del poderío deportivo de la delegación anfitriona.
Con esta medalla, la República Dominicana amplía su exitoso medallero en Santo Domingo 2026 y reafirma su protagonismo en el torneo de pista y campo, brindando al país una jornada inolvidable que quedará marcada en la historia del deporte regional.




