Una etapa superior de un cohete de SpaceX impactó de forma no planificada contra la superficie lunar en las primeras horas de este miércoles, confirmó la NASA.
En un video publicado en la red social X, la agencia espacial estadounidense calificó el hecho como un evento seguro, sin riesgo para la Tierra ni para las misiones que operan en la Luna.
La etapa pertenecía a un lanzamiento realizado en 2025, que permitió desplegar el módulo de aterrizaje Blue Ghost One, de la empresa estadounidense Firefly Aerospace, como parte de la iniciativa CLPS (Commercial Lunar Payload Services) de la NASA, un programa de servicios comerciales para transportar cargas científicas y tecnológicas a la superficie lunar.
Reacción oficial y contexto
Según explicó la NASA, el impacto se produjo debido a una combinación de actividad solar y fuerzas gravitacionales que modificaron la trayectoria del objeto.
“La NASA no planeó deliberadamente que esta etapa superior impactara contra la Luna”, señaló una portavoz de la agencia, quien aclaró que este tipo de eliminación de hardware es una práctica aceptada dentro de las operaciones lunares.
La agencia añadió que algunos operadores de misiones eligen terminar sus operaciones haciendo que sus equipos impacten contra la superficie lunar porque “es una estrategia predecible y rastreable para la eliminación de hardware al final de su vida útil”.
El impacto no representa ningún peligro para la Tierra ni para los equipos que se encuentran en la Luna, reiteró la NASA.
Importancia científica
Los científicos esperan aprovechar este evento para estudiar la formación de cráteres por impacto, un fenómeno que ocurre en distintos cuerpos del sistema solar.
“Al hacer impactar un objeto de tamaño conocido a una velocidad conocida contra la superficie lunar, esto puede ayudar a comprender mejor el proceso de formación de cráteres y qué tipo de cráter resulta de un impacto de ese tamaño”, explicó la agencia.
La NASA recordó que la Luna ha recibido impactos de manera constante durante sus aproximadamente 4,000 millones de años de historia, desde meteoritos y asteroides hasta cometas y otros objetos.
La agencia destacó que la Luna funciona como un laboratorio natural para estudiar procesos que ocurren en todo el sistema solar, debido a que carece de atmósfera y su superficie permanece estable durante largos periodos.
Incluso los astronautas de la misión Artemis II observaron durante su sobrevuelo lunar fenómenos de impacto en tiempo real, como destellos y cráteres formándose en la superficie.




