Durante sus cuatro años al frente de Colombia, Gustavo Petro convirtió la comunicación en una de las principales características de su gobierno. Sus discursos, marcados por la improvisación, las referencias históricas y las expresiones personales, rompieron con el estilo tradicional de los presidentes y generaron tanto respaldo como críticas.
El mandatario saliente, quien dejará la Casa de Nariño el 7 de agosto para dar paso al presidente electo Abelardo de la Espriella, hizo de la palabra una herramienta constante de Gobierno. Sus intervenciones pocas veces siguieron una estructura definida: un mensaje sobre economía podía terminar con referencias a la literatura, la filosofía, la ciencia o personajes históricos como Simón Bolívar.
Esta manera de comunicar, basada en la conexión de ideas más que en discursos organizados de forma convencional, se convirtió en una de las marcas de su administración.
Un discurso entre la literatura y la filosofía
La literatura fue uno de los principales recursos utilizados por Petro para explicar la realidad colombiana. Las obras de Gabriel García Márquez estuvieron presentes en varias de sus intervenciones, especialmente con referencias a Macondo y al coronel Aureliano Buendía como símbolos de la violencia, la desigualdad y la identidad nacional.
Durante su mandato también fueron frecuentes conceptos como la “codicia”, la “dialéctica” y su propuesta de convertir a Colombia en una “potencia mundial de la vida”. Además, recurrió a juegos de palabras y comparaciones poco comunes para desarrollar sus argumentos políticos y sociales.
El lápiz como símbolo de su estilo
Más allá del contenido de sus mensajes, la forma en que Petro los transmitía también llamó la atención. En sus apariciones públicas era habitual verlo con un lápiz en la mano, utilizado para acompañar sus gestos mientras hablaba, un elemento que terminó asociado con su imagen presidencial.
Sus características gorras en actos oficiales y su presencia frecuente en escenarios públicos reforzaron un estilo personal que se alejaba del protocolo tradicional.
Frases que generaron debate
Algunas de sus declaraciones se convirtieron en motivo de controversia. En septiembre de 2025, durante un consejo de ministros televisado, Petro afirmó: “Una mujer libre hace lo que se le dé la gana con su clítoris y con su cerebro”. La frase, pronunciada en un contexto relacionado con la autonomía femenina, provocó críticas y posteriormente una orden judicial que le exigió retractarse.
También generó polémica cuando calificó a varias periodistas como “muñecas de la mafia”, expresión por la que tuvo que ofrecer disculpas.
Sus comentarios sobre la vida personal, las relaciones amorosas y la sociedad colombiana también fueron parte de sus intervenciones más comentadas, debido al tono directo e informal con el que abordaba distintos temas.
La política a través de las palabras
En el escenario político, Petro utilizó el lenguaje como una herramienta de confrontación. En sus discursos realizó comparaciones con hechos históricos como el nazismo, el fascismo y el esclavismo para cuestionar a sus opositores y algunas corrientes ideológicas.
Su estilo llegó incluso a escenarios internacionales, donde sus declaraciones provocaron reacciones por utilizar expresiones poco habituales para un jefe de Estado.
Las redes sociales como extensión del discurso
El teléfono móvil se convirtió en otro de sus principales medios de comunicación. A través de la red social X publicó miles de mensajes, muchos escritos durante la madrugada, que generaron conversación por sus opiniones, su tono directo y algunos errores de redacción.
Así, Gustavo Petro deja una etapa presidencial marcada por una forma particular de comunicarse: discursos extensos, referencias culturales, frases polémicas y una relación constante con la palabra como herramienta política.
Su estilo, difícil de comparar con otros mandatarios, quedó recopilado en la colección Las palabras del cambio, una obra de diez tomos presentada antes de finalizar su periodo en la Casa de Nariño.




