La Comisión Europea instó al Parlamento Europeo a acelerar la aprobación de la denominada directiva de facilitación, una propuesta legislativa que busca penalizar a quienes colaboren con la migración irregular dentro de la Unión Europea.
El comisario europeo de Interior y Migraciones, Magnus Brunner, afirmó que esta normativa es fundamental para desarticular las redes dedicadas al tráfico ilícito de personas, especialmente tras la llegada de más de 70.000 migrantes a Ceuta desde Marruecos la semana pasada, un hecho que calificó como una prueba de la necesidad de fortalecer las herramientas para combatir estas organizaciones.
La iniciativa, presentada por la Comisión Europea en 2023, establece como delito facilitar la entrada, el tránsito o la permanencia irregular de personas cuando exista un beneficio económico o material. Aunque el Consejo de la Unión Europea ya fijó su postura en diciembre de 2024, el proyecto aún espera la posición negociadora del Parlamento Europeo para iniciar la fase final de negociación.
Brunner también defendió el fortalecimiento de la cooperación internacional en las rutas migratorias y propuso reforzar el papel del centro de Europol especializado en la lucha contra el tráfico de migrantes, con el objetivo de convertirlo en un referente europeo en esta materia.
Asimismo, el funcionario europeo aseguró que la prioridad es salvar vidas y perseguir a las organizaciones criminales que ponen en riesgo a miles de personas con fines lucrativos.
Sin embargo, la propuesta ha recibido críticas de organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes, como PICUM, que considera que la directiva no aborda las causas profundas de la migración irregular. La entidad sostiene que la falta de vías seguras y legales para solicitar protección en Europa favorece el crecimiento de las redes de tráfico de personas, al aumentar la vulnerabilidad de quienes buscan migrar.




