El Senado de Estados Unidos confirmó este sábado a Todd Blanche como nuevo fiscal general, consolidando al candidato del presidente Donald Trump al frente del Departamento de Justicia.
Blanche, ex-abogado personal de Trump, recibió 50 votos a favor y 49 en contra en una votación marcada por las críticas demócratas sobre la posible politización de la justicia estadounidense. El funcionario ya ejercía como fiscal general interino y había representado al mandatario en varios procesos penales antes de incorporarse al Gobierno.
Resistencia interna y controversias
El Senado, controlado por los republicanos por un estrecho margen, finalmente respaldó la designación pese a las dudas expresadas por algunos legisladores de esa formación. Trump elogió públicamente a Blanche y lo consideró una figura destacada para dirigir el Departamento de Justicia, mientras los demócratas cuestionaron su cercanía con el mandatario.
“El fiscal general es el abogado del pueblo”, afirmó el senador demócrata Dick Durbin, quien acusó a Trump de utilizar la institución como una estructura al servicio de sus intereses.
La confirmación estuvo rodeada de controversias relacionadas con iniciativas impulsadas durante la gestión interina de Blanche. Una de ellas fue la propuesta de crear un fondo de 1,800 millones de dólares destinado a personas que Trump considera víctimas de persecución judicial, lo que generó preocupación por la posibilidad de beneficiar a partidarios involucrados en el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021.
Otro punto de conflicto fue una propuesta de inmunidad fiscal para Trump y su organización. Blanche logró reducir la oposición interna al eliminar el fondo y precisar que el acuerdo de inmunidad tendría efecto únicamente sobre ejercicios fiscales anteriores.
Vínculos con Trump y críticas adicionales
Blanche asumió como fiscal general interino tras la destitución de Pam Bondi en abril. Desde entonces, su gestión ha estado bajo escrutinio de los demócratas, quienes la vinculan con una supuesta campaña de represalias contra adversarios políticos de Trump.
El nuevo fiscal general también recibió críticas de víctimas de Jeffrey Epstein por su manejo de documentos relacionados con la investigación del fallecido agresor sexual.
Antes de incorporarse al Departamento de Justicia, Blanche fue uno de los principales abogados de Trump en el caso de los presuntos pagos a Stormy Daniels y formó parte del equipo legal en dos investigaciones federales dirigidas por el fiscal especial Jack Smith: una sobre documentos clasificados y otra sobre los intentos de revertir los resultados de las elecciones de 2020. Ambas causas fueron desestimadas tras la victoria electoral de Trump en 2024.




