La visita del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, a Lima este jueves estará marcada por dos ejes principales: la incorporación de Perú al Escudo de las Américas, iniciativa contra el crimen organizado impulsada por el presidente Donald Trump, y la creciente disputa entre Washington y Pekín por la influencia en el país andino.
Rubio confirmó que Perú se integrará a la coalición regional promovida por EE. UU. para fortalecer la cooperación contra el narcotráfico y el crimen organizado. La presidenta Keiko Fujimori había manifestado antes de asumir el cargo su intención de acercar al país a esta estrategia de seguridad, en momentos en que Perú enfrenta un aumento de actividades criminales vinculadas a la minería ilegal y las extorsiones.
Seguridad y defensa
- La cooperación estadounidense ya tuvo un resultado reciente con la captura en Bolivia de Jhonsson “Pulpo” Cruz Torres, líder de la banda Los Pulpos, en una operación con apoyo del FBI y la DEA.
- Perú evalúa la compra de 12 aviones F-16 Block 70 por unos US$2,000 millones, además de un contrato de US$3,000 millones para modernizar la base naval del Callao.
- Esta semana se firmó un memorando de entendimiento sobre inteligencia artificial, que compromete al Gobierno peruano a adoptar sistemas estadounidenses frente a la tecnología de países “extrahemisféricos”, como China.
Disputa con China
Rubio cuestionó proyectos respaldados por Pekín, como el puerto de Chancay, controlado por la naviera estatal Cosco, y la presencia de empresas chinas en sectores estratégicos. La Embajada de China en Perú respondió defendiendo sus inversiones como transparentes y ajustadas a la legislación, rechazando la idea de que América Latina deba escoger entre EE. UU. y China.
“El hemisferio occidental no es el ‘patio trasero’ de nadie”, sostuvo la representación diplomática china.




