París. — El presidente francés, Emmanuel Macron, atraviesa uno de sus momentos más difíciles en términos de respaldo ciudadano. Su índice de aprobación cayó al 16 %, el nivel más bajo registrado hasta ahora, según una encuesta de Ipsos BVA-CESI para La Tribune Dimanche, publicada este sábado 12 de septiembre.
El sondeo muestra un marcado deterioro en la percepción de la gestión presidencial. Mientras en julio de 2026 Macron contaba con un 21 % de opiniones favorables, actualmente esa cifra descendió cinco puntos. En contraste, el 81 % de los franceses expresa una valoración negativa de su desempeño, siete puntos más que en la medición anterior.
Incluso entre los sectores políticos más cercanos al mandatario el respaldo se ha debilitado. Entre los simpatizantes de Renacimiento, Modem y Horizontes, solo el 53 % mantiene una opinión favorable sobre Macron.
Lecornu también pierde respaldo
La popularidad del primer ministro, Sébastien Lecornu, también sufrió un retroceso. Apenas 20 % de los encuestados valora positivamente su gestión, frente al 27 % registrado en julio.
Entre los integrantes del Gobierno, Gérald Darmanin conserva el primer lugar en popularidad, con un 38 % de opiniones favorables. Le siguen Laurent Núñez, con 25 %, y Jean-Noël Barrot, con 12 %, ambos sin cambios significativos respecto a la medición anterior.
Descontento con los principales candidatos
El estudio también evidencia un creciente malestar de los franceses ante la posibilidad de que cualquiera de las principales figuras políticas llegue al poder.
La insatisfacción aumenta entre los candidatos de diferentes corrientes ideológicas. Jean-Luc Mélenchon registra un 70 % de rechazo, cinco puntos más; Marine Tondelier, 61 %, ocho puntos adicionales; Gabriel Attal, 60 %, con un incremento de 12 puntos; Raphaël Glucksmann, 52 %, seis puntos más; Bruno Retailleau, 53 %, seis puntos adicionales; y Marine Le Pen, 52 %, cinco puntos por encima de la medición anterior.
Uno de los casos más llamativos es el de Édouard Philippe, cuya percepción también se ha deteriorado. El 57 % de los franceses afirma que estaría insatisfecho si llegara a ocupar la presidencia, 12 puntos más que en la encuesta anterior. Al mismo tiempo, solo el 19 % se declara satisfecho, cuatro puntos menos.
Los resultados reflejan un escenario político marcado por el descontento generalizado y la pérdida de confianza en buena parte de las principales figuras políticas francesas, mientras comienza una nueva etapa de actividad política en el país.




