El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a señalar a los demócratas por el intento de asesinato que sufrió durante un acto de campaña en julio de 2024, al afirmar que el ataque formó parte de un supuesto plan para impedir su participación en las elecciones. No obstante, hasta ahora no existen pruebas públicas que vinculen al Partido Demócrata con el atentado.
Trump también cuestionó la actuación del FBI durante la investigación del ataque y responsabilizó al organismo, bajo la administración del entonces presidente Joe Biden, de no haber manejado correctamente el caso.
A través de su red social Truth Social, el mandatario republicano sostuvo que, cuando regresó a la Casa Blanca en enero de 2025, parte de la información relacionada con el atentado había desaparecido, sido modificada o se encontraba deteriorada.
Asimismo, criticó al exdirector del FBI Christopher Wray y consideró que debería enfrentar consecuencias por la manera en que se desarrolló la investigación.
El atentado ocurrió el 13 de julio de 2024, durante un mitin de Trump en Butler, Pensilvania. Thomas Matthew Crooks, de 20 años, abrió fuego desde el techo de un edificio cercano. Una de las balas rozó la oreja de Trump, mientras que el asistente al evento Corey Comperatore murió como consecuencia del ataque.
Crooks fue abatido poco después por un francotirador del Servicio Secreto. La investigación federal determinó que el atacante actuó solo, aunque las autoridades no lograron establecer de manera concluyente cuáles fueron sus motivaciones.
Hasta el momento, tampoco se ha presentado evidencia pública que demuestre que dirigentes demócratas, la campaña de Biden o miembros de su administración hayan organizado, conocido o participado en la planificación del atentado.
Las nuevas declaraciones de Trump se producen en un contexto de creciente confrontación política con el Partido Demócrata, mientras Estados Unidos se encamina hacia las elecciones de medio mandato, en las que estará en disputa el control del Congreso.




