Este viernes 25 de septiembre se cumplen 63 años del golpe de Estado que derrocó al presidente Juan Bosch, apenas seis meses después de que asumiera la Presidencia de la República Dominicana.
El derrocamiento ocurrió durante la madrugada del 25 de septiembre de 1963 y, según los registros de la época, se produjo sin derramamiento de sangre. La acción fue ejecutada por un grupo de militares y civiles con apoyo extranjero.
Bosch, quien tenía 54 años, había impulsado una nueva Constitución considerada por juristas y especialistas como una de las más democráticas y progresistas de la historia dominicana. Sin embargo, varias de sus disposiciones provocaron oposición entre distintos sectores de la sociedad.
Tras el golpe, las Fuerzas Armadas tomaron el control del país bajo el liderazgo del mayor general Víctor Elby Viñas Román, entonces secretario de las Fuerzas Armadas, y se estableció una Junta Militar como gobierno provisional.
Las autoridades militares justificaron la intervención alegando que el país atravesaba una situación de crisis y desorden. Entre los argumentos presentados señalaron las dificultades económicas, el aumento de la inflación, el desempleo y la supuesta amenaza del comunismo.
Como parte de las primeras medidas adoptadas, la Junta Militar suspendió las Cámaras Legislativas y restableció la Constitución de 1962, que otorgaba mayores atribuciones al Poder Ejecutivo.
El golpe de Estado contra Juan Bosch se convirtió en uno de los acontecimientos políticos más importantes de la historia dominicana del siglo XX y dio paso a un período de inestabilidad que tendría consecuencias significativas para la vida democrática e institucional del país.




