Categories

Colombia rompe relaciones diplomáticas con Irán en medio de un giro en su política exterior

El Gobierno de Colombia anunció la ruptura formal de sus relaciones diplomáticas con la República Islámica de Irán, una decisión que entró en vigor el pasado 19 de septiembre de 2026, según confirmó el Ministerio de Relaciones Exteriores.

La Cancillería explicó que la medida responde a los lineamientos de la actual política exterior colombiana en materia de seguridad nacional y hemisférica, así como a la lucha contra el crimen transnacional.

No obstante, la decisión no supone el fin de los vínculos consulares entre ambos países. Colombia señaló que continuará aplicando las disposiciones establecidas en las Convenciones de Viena sobre Relaciones Diplomáticas y Consulares para determinar los pasos que deberán seguirse tras la ruptura.

Una relación de más de cinco décadas

Colombia e Irán establecieron relaciones diplomáticas el 28 de abril de 1975. Aunque durante estos años hubo períodos con distintos niveles de representación, los dos países conservaron contactos oficiales y firmaron acuerdos de cooperación en áreas como cultura y asuntos consulares.

Irán cuenta con una embajada en Bogotá, mientras que Colombia gestiona sus asuntos diplomáticos con Teherán desde su embajada en Turquía, que tiene acreditación concurrente para Irán.

Durante la administración de Gustavo Petro (2022-2026), los vínculos bilaterales continuaron. En febrero de 2023, el entonces presidente recibió las cartas credenciales del embajador iraní Ahmad Reza Kheirmand, mientras que ese mismo mes funcionarios de ambas cancillerías sostuvieron reuniones para abordar asuntos de interés bilateral.

Cambio en la política exterior

La decisión de romper con Irán se produce en medio de un marcado cambio en la política internacional del Gobierno de Abelardo de la Espriella, que ha estrechado sus relaciones con Estados Unidos y reanudado los lazos diplomáticos con Israel.

La nueva administración también anunció el fortalecimiento de la cooperación con Israel, incluida la apertura de una embajada colombiana en Jerusalén. Paralelamente, Bogotá ha profundizado sus contactos con Washington mediante acuerdos con el Gobierno de Donald Trump y reuniones de alto nivel, entre ellas la visita del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.

Seguridad, derechos humanos y programa nuclear

Según la Cancillería colombiana, entre los factores considerados para adoptar la medida están los presuntos vínculos de las autoridades iraníes con organizaciones que Bogotá identifica como terroristas y narcoterroristas.

El Gobierno colombiano también mencionó sus cuestionamientos sobre la situación de los derechos humanos en Irán, los ataques contra países que no participan directamente en el conflicto de Oriente Medio, el bloqueo del estrecho de Ormuz y las dificultades que enfrenta el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para verificar el alcance del programa nuclear iraní.

La embajadora de Israel en Colombia, Vivian Aisén, respaldó públicamente la decisión y afirmó que espera que contribuya al fortalecimiento de la seguridad en el país.

Con esta medida, Colombia marca un nuevo rumbo en su política exterior y redefine sus relaciones con Teherán, aunque mantiene abiertos los canales consulares entre ambos Estados.

Forgot Password

Header Ad
Right Ad
Header Ad