NUEVA YORK. — El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abás Araqchí, acusó este viernes al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de presentar una versión distorsionada de la situación en Medio Oriente durante sus intervenciones ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Araqchí sostuvo que ambos dirigentes intentaron cambiar los papeles entre víctimas y responsables de la violencia, y afirmó que Estados Unidos e Israel buscan ocultar sus acciones contra Irán.
El canciller iraní cuestionó además la postura de Washington sobre la proliferación nuclear. Señaló que Estados Unidos no puede defender públicamente la prevención de armas nucleares mientras, según su denuncia, ataca instalaciones nucleares iraníes de carácter pacífico que se encuentran bajo supervisión internacional.
Araqchí rechazó también las acusaciones de que Irán esté próximo a fabricar un arma nuclear. Aseguró que su país forma parte del Tratado de No Proliferación Nuclear desde 1970 y que durante décadas ha estado sometido a controles del Organismo Internacional de Energía Atómica.
Críticas a las sanciones estadounidenses
El funcionario iraní acusó igualmente a Washington de provocar graves consecuencias para la población iraní mediante sus medidas de presión económica. Según Araqchí, estas acciones afectan derechos fundamentales relacionados con la vida, la salud, los medicamentos y la alimentación.
El ministro calificó la política estadounidense como una forma de “coacción y terrorismo económico” y afirmó que contradice las medidas provisionales establecidas por la Corte Internacional de Justicia.
Irán vincula la tensión en Ormuz con el conflicto
Uno de los principales puntos abordados por Araqchí fue la situación en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo.
El canciller iraní atribuyó la actual inestabilidad en la zona a las acciones militares de Estados Unidos e Israel. Argumentó que los ataques, las amenazas y las restricciones contra Irán dificultan el restablecimiento de la seguridad y la navegación en esta vía estratégica.
También responsabilizó a algunos países de la región por facilitar, según su versión, las operaciones militares al permitir el uso de sus territorios, bases, espacios aéreos e infraestructura.
Teherán propone un plan de siete días para reabrir Ormuz
Araqchí informó además que Irán presentó a Estados Unidos un plan de siete días para avanzar hacia la reapertura del estrecho de Ormuz. La propuesta fue transmitida a Washington a través de Catar, que participa como mediador en el conflicto.
El funcionario explicó que el período comenzaría a contar desde el momento en que Estados Unidos acepte la iniciativa. Según Araqchí, las condiciones planteadas ya están contempladas en un memorando de entendimiento.
El ministro insistió en que Teherán mantiene abierta la posibilidad de una solución diplomática, aunque afirmó que existe una profunda desconfianza hacia Washington debido a las acciones militares recientes.
Araqchí sostuvo que Irán no aceptará amenazas ni presiones para renunciar a lo que considera sus derechos soberanos y señaló que cualquier avance en las negociaciones requerirá garantías creíbles para evitar una repetición de las acciones que, según Teherán, provocaron la actual crisis.




