El papa León XIV hizo un llamado a reconocer y proteger la dignidad de las personas migrantes durante su visita este sábado a la Maison Bakhita, un centro de atención ubicado en París que brinda apoyo y formación a personas en situación de vulnerabilidad.
Durante su recorrido, el pontífice destacó la necesidad de “honrar la dignidad infinita de cada hermano” y de ayudar a quienes enfrentan situaciones de explotación y exclusión social. También agradeció el trabajo de las organizaciones y voluntarios que acompañan a los migrantes en su proceso de integración.
La Maison Bakhita, inaugurada en 2019 en el distrito XVIII de la capital francesa, lleva el nombre de Santa Josefina Bakhita, una mujer sudanesa que fue esclavizada y posteriormente canonizada por la Iglesia católica. El centro atiende diariamente a unas 150 personas, principalmente migrantes procedentes del África subsahariana, muchos de ellos de religión musulmana.
Formación y apoyo para los migrantes
Entre sus principales servicios, la institución ofrece clases de francés y capacitación en diferentes oficios, como patronaje y ebanistería. Además, proporciona acompañamiento a personas que atraviesan dificultades y necesitan ser escuchadas y orientadas.
Durante el encuentro, León XIV escuchó el testimonio de Meysam, un hombre afgano de 35 años que llegó a Francia en 2015. Tras trabajar como sastre en su país, encontró en la Maison Bakhita una oportunidad para aprender francés y avanzar en su proceso de integración.
Meysam relató que recientemente obtuvo el reconocimiento como refugiado, consiguió empleo y recuperó la confianza en su futuro. Su historia, según explicó, estuvo marcada por momentos difíciles en los que recibió ayuda de personas que le permitieron continuar adelante.
También compartió su experiencia Blessing, una mujer de 31 años que llegó a la asociación en 2018 mientras atravesaba una situación complicada. Con el acompañamiento recibido, logró cambiar sus circunstancias, aprender francés, regularizar su situación y conseguir trabajo en un restaurante.
Un mensaje de solidaridad
Tras escuchar ambos testimonios, el papa recordó la figura de Santa Bakhita y pidió prestar atención a quienes suelen quedar al margen de la sociedad.
León XIV sostuvo que la historia de la humanidad y de la Iglesia también puede construirse mediante quienes “hacen espacio, establecen procesos de paz, generan confianza y fomentan la vida”.
El pontífice animó a la Maison Bakhita y a otras instituciones similares a continuar promoviendo la acogida, la educación y el diálogo con la sociedad. Según expresó, estas acciones contribuyen a fortalecer la convivencia y a construir un mundo más humano.
La visita se produjo durante la segunda jornada del viaje de León XIV a Francia, en un contexto marcado por el crecimiento de movimientos y partidos europeos que defienden políticas más restrictivas frente a la inmigración.
Fuente EFE




