WASHINGTON.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este sábado que no dedicó demasiado tiempo a discutir sobre Taiwán durante las conversaciones que sostuvo recientemente con su homólogo chino, Xi Jinping, durante la visita de Estado del mandatario asiático a Washington.
“No hablamos demasiado. Estamos avanzando. No hablamos demasiado tiempo sobre Taiwán. Él entiende bastante bien mi posición”, declaró Trump ante periodistas en los jardines de la Casa Blanca antes de abordar el helicóptero presidencial.
Xi Jinping permaneció en Washington entre el miércoles y el viernes, en una visita destinada a mantener el diálogo entre Estados Unidos y China y abordar las diferencias que persisten entre ambas potencias.
Según la agencia estatal china Xinhua, Xi presentó durante sus conversaciones con Trump la postura de Pekín respecto a Taiwán y reiteró su rechazo a cualquier respaldo a la independencia de la isla. China reclama su soberanía sobre el territorio y sostiene que no descarta el uso de la fuerza para lograr la reunificación.
Uno de los principales asuntos de tensión entre Washington y Pekín continúa siendo la venta de armas estadounidenses a Taiwán. Trump mantiene pendiente un paquete de armamento valorado en aproximadamente 14.000 millones de dólares, mientras China ha instado a Estados Unidos a detener estos suministros.
Antes de la visita de Xi, varios legisladores estadounidenses habían pedido a Trump avanzar con el paquete de armas destinado a Taiwán. La cuestión forma parte de las diferencias que ambos gobiernos buscan gestionar mediante el diálogo bilateral.
Estados Unidos reconoce diplomáticamente a Pekín bajo el principio de “una sola China”, pero mantiene relaciones no oficiales con Taipéi y proporciona a Taiwán medios para reforzar su capacidad de autodefensa, de acuerdo con la legislación estadounidense.
Las declaraciones de Trump se producen después de una cumbre en la que ambos mandatarios trataron distintos asuntos de la relación bilateral, mientras Taiwán permanece atento a cualquier cambio en la política de Washington sobre sus vínculos de seguridad con la isla.
Fuente EFE




