Residentes de San Diego han reportado una fuerte presencia de agentes de la Patrulla Fronteriza y del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el área del centro comercial Plaza Bonita, una zona con gran afluencia de población latina. Según testigos, un helicóptero y al menos 10 vehículos oficiales han sido vistos rondando las inmediaciones, generando preocupación entre la comunidad local.
Este operativo parece estar relacionado con la intensificación de redadas migratorias impulsadas por la administración del expresidente Donald Trump, como parte de una política de deportaciones masivas dirigida contra inmigrantes indocumentados. Las autoridades federales han señalado que estas acciones buscan cumplir con las prioridades de seguridad nacional, aunque se han reportado casos que afectan a familias sin antecedentes penales.
La situación ha generado un clima de temor entre los residentes, muchos de los cuales han expresado su incertidumbre sobre cómo actuar en caso de encontrarse con las autoridades. Líderes comunitarios y organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes han hecho un llamado a la calma, instando a la población a informarse sobre sus derechos y a buscar asesoramiento legal si es necesario.
Activistas locales han organizado talleres y reuniones informativas para educar a los afectados sobre sus opciones legales y para garantizar que tengan acceso a recursos adecuados. Mientras tanto, la comunidad sigue atenta al desarrollo de estos operativos que han despertado inquietud y debate sobre las políticas migratorias actuales en Estados Unidos.




