Recientemente, la Cámara Americana de Comercio (AmchamDR) celebró su tradicional almuerzo, un evento en el que se invitó a la prensa a cubrir la disertación de Manuel Tavares, presidente de Piisa Industrial Park. Sin embargo, lo que comenzó como un encuentro de alto perfil entre actores clave del sector empresarial y el gobierno terminó con un episodio preocupante: la retirada de los periodistas por orden de la seguridad del presidente Luis Abinader. Este incidente, que dejó a la prensa fuera del lugar y limitó el acceso a la información, es una clara manifestación de un problema más profundo que afecta tanto al ámbito político como al empresarial en nuestro país: la falta de respeto y el acceso restringido a los medios de comunicación.
El derecho a la información es un pilar fundamental de la democracia. El periodismo no solo tiene la responsabilidad de informar, sino de aproximarse lo más posible a la verdad, sin filtros ni censuras. En un país democrático, los periodistas deben poder acceder a los eventos de relevancia pública sin restricciones, ya que lo que ocurre en estos espacios afecta directamente a la ciudadanía. Los almuerzos y encuentros que organizan entidades como AmchamDR no son simples eventos privados, sino reuniones que involucran a figuras clave de la política y el sector empresarial. El presidente de la República, por ejemplo, es una figura de interés nacional, y todo lo que haga, diga o decida tiene un impacto en todos los ciudadanos.
El hecho de que la seguridad del mandatario haya ordenado la salida de los periodistas durante el discurso de Tavares es alarmante. En una democracia plena, el acceso a la información debe ser transparente, y más aún cuando se trata de un evento que involucra a quienes toman decisiones que afectan al país. La prensa tiene la responsabilidad de mantener informada a la ciudadanía sobre las interacciones entre el sector privado y el gobierno, y es un derecho fundamental que no debe ser vulnerado por conveniencias políticas o de seguridad.
Este tipo de situaciones son aún más graves cuando provienen de sectores que se presentan como modelos de apertura y desarrollo económico. AmchamDR, como representante de la comunidad empresarial, debería ser un ejemplo de accesibilidad y de promover el diálogo abierto entre los medios y las instituciones gubernamentales. Sin embargo, se está dando un mensaje equivocado: uno donde la prensa es vista como una amenaza, en lugar de una herramienta necesaria para el buen funcionamiento de la sociedad.
En cuanto al presidente Abinader, es fundamental recordar que el ejercicio del poder debe ir acompañado de un respeto profundo por los principios democráticos. La relación entre el gobierno y la prensa debe ser de colaboración, no de confrontación. Los medios no son enemigos, sino aliados en la tarea de mantener a la ciudadanía informada, algo que es crucial para garantizar la rendición de cuentas y la transparencia en todos los niveles de gobierno.
Desde debate.do, siempre hemos buscado aproximarnos a la verdad tanto como se pueda, con el objetivo de ofrecer a nuestros lectores información precisa, veraz y sin censuras. Este tipo de actos nos preocupa, ya que son un obstáculo para una prensa libre y para una ciudadanía plenamente informada. Exigimos, tanto al sector empresarial como al presidente, un mejor trato hacia la prensa, que se traduzca en mayor apertura y respeto a los derechos fundamentales de los periodistas. Al final del día, todos queremos lo mismo: un país mejor informado, más transparente y, por ende, más democrático.





