En el día de ayer , se registro un ataque con explosivos en la frontera entre Colombia y Venezuela destruyó un peaje en la autopista que conecta Cúcuta, Colombia, con San Antonio del Táchira, Venezuela. Además de la explosión, los atacantes dispararon contra puestos policiales, dejando al menos cinco personas heridas, entre ellas tres trabajadores del Instituto Nacional de Vías (Invías) y dos vigilantes del peaje.
El secretario de Seguridad Ciudadana de Norte de Santander, George Quintero, informó que el peaje quedó completamente destruido y anunció una recompensa de hasta cien millones de pesos (aproximadamente 25,000 dólares) para quien brinde información sobre los responsables.
Las autoridades colombianas apuntan al Ejército de Liberación Nacional (ELN) como posible autor del ataque, aunque el grupo armado aún no se ha adjudicado la responsabilidad. En la región, el ELN ha intensificado sus actividades en los últimos días, colocando cilindros bomba en varias carreteras, lo que ha generado un aumento de la violencia.
Este ataque se suma a una creciente ola de violencia en el país, que ha llevado al Gobierno a considerar medidas drásticas, como un toque de queda de 48 horas y el refuerzo de la seguridad en zonas críticas, especialmente en Norte de Santander.
El general William Quintero, comandante de la policía local, señaló que el atentado podría estar relacionado con la conmemoración de la muerte del guerrillero y sacerdote español Domingo Laín Sáenz, ocurrida el 20 de febrero de 1974. Las autoridades continúan investigando los hechos y reforzando la seguridad en la zona.




