En una carta pública difundida este miércoles, la vicepresidenta de Colombia, Francia Márquez, denunció haber recibido amenazas contra su vida luego de sus recientes declaraciones en las que expuso presuntos casos de corrupción dentro del Gobierno del presidente Gustavo Petro. La política afrocolombiana afirmó que, a pesar de las intimidaciones, no permitirá que el miedo la silencie y reafirmó su compromiso con la lucha contra la corrupción.
«No me callarán, no me rendiré», declaró la vicepresidenta, quien ha sido una de las voces más críticas en el ámbito político colombiano, especialmente respecto a las denuncias sobre irregularidades dentro del ejecutivo. Francia Márquez aprovechó su misiva para hacer pública su ruptura con el oficialismo y resaltar que su lucha por la transparencia y la justicia en Colombia no se detendrá, a pesar de los riesgos que pueda enfrentar.
La carta, que ha generado un gran eco en la opinión pública, se convierte en un nuevo capítulo en la tensión política entre la vicepresidenta y el gobierno de Gustavo Petro. Márquez, quien llegó a la vicepresidencia en 2022 como parte de la fórmula del presidente Petro, ha sido una figura clave en la política del país, especialmente en la defensa de los derechos de las comunidades afrodescendientes y las víctimas del conflicto armado.
A través de sus redes sociales y medios de comunicación, la vicepresidenta expresó su firmeza ante los ataques y aseguró que seguirá adelante con su misión, sin importar las consecuencias personales. La denuncia de amenazas y la revelación de posibles actos de corrupción en el seno del gobierno siguen agitando el panorama político en Colombia, donde la división entre los miembros del oficialismo parece cada vez más profunda.
Este pronunciamiento se suma a un clima de creciente polarización en el país, donde la figura de Francia Márquez, tanto admirada como criticada, se mantiene en el centro del debate político. Los próximos días serán cruciales para observar cómo se desarrollan los acontecimientos y si estas denuncias desencadenarán investigaciones o medidas dentro del gobierno.
La situación sigue siendo monitoreada por organismos nacionales e internacionales, que han expresado su preocupación por la seguridad de la vicepresidenta y el impacto de sus denuncias sobre la estabilidad política del país.




