

La organización criminal estaba estructurada en varias “clicas” —células operativas— agrupadas bajo un “programa” dirigido desde El Salvador, donde la MS13 enfrenta una férrea represión por parte del gobierno de Nayib Bukele. Según fuentes policiales, los arrestados planeaban reclutar nuevos miembros, expulsar a bandas rivales mediante violencia extrema y establecer redes de tráfico de drogas y sicariato.
Durante la llamada Operación Astas, se realizaron seis registros domiciliarios donde se incautó material relacionado con las actividades delictivas de la banda. Los detenidos también habían recibido órdenes para cometer asesinatos y se encontraban en fase de adquisición de armas de fuego.


Las autoridades han confirmado que la estructura desmantelada estaba bajo el mando de la llamada “Clica Adams”, y que sus actividades seguían instrucciones directas desde América Central. Este intento de implantación no es el primero: ya en 2014 la Guardia Civil detuvo a 35 pandilleros, abortando un intento previo de expansión de la MS13 en España.
Se espera que en las próximas horas la Policía Nacional ofrezca una rueda de prensa oficial con los detalles de la investigación, que supone uno de los mayores golpes a la Mara Salvatrucha en Europa.




