

Macron y Tusk sellan un acuerdo bilateral con cláusula de asistencia militar mutua y abogan por una Europa más autosuficiente en defensa
Francia garantizará el despliegue de tropas en territorio polaco en un plazo inferior a 30 días si Polonia sufre una agresión, según afirmó este viernes el presidente Emmanuel Macron durante la presentación de un histórico acuerdo de cooperación bilateral con Polonia. El pacto, firmado en la ciudad francesa de Nancy, incluye una cláusula de asistencia militar mutua que refuerza el vínculo entre ambos países dentro del marco de la OTAN y la Unión Europea.
Acompañado por el primer ministro polaco, Donald Tusk, Macron aseguró que «no hay ninguna duda» de que Francia podría movilizar sus fuerzas con rapidez. Como ejemplo, recordó que en 2022, tras la invasión rusa de Ucrania, París desplegó tropas en Rumanía en apenas cinco días.
El acuerdo se basa en la Carta de las Naciones Unidas y reafirma el compromiso de ambos países de apoyarse, incluso con medios militares, ante una agresión en sus respectivos territorios. Tusk subrayó que esta cooperación no sustituye ni compite con la OTAN ni con Estados Unidos, pero insistió en la necesidad de que Europa asuma una mayor responsabilidad en su defensa y avance hacia la autosuficiencia. “Hay que rearmarse de forma eficaz”, remarcó, destacando que Polonia ya destina cerca del 5 % de su PIB al gasto militar.
Macron, por su parte, reiteró la importancia de reforzar el «pilar europeo de la OTAN», especialmente ante el contexto de incertidumbre provocado por los cambios en la política exterior de Estados Unidos y las ambiciones expansionistas de Rusia. El mandatario francés volvió a respaldar la doctrina de disuasión nuclear francesa, afirmando que los intereses vitales de sus aliados están protegidos bajo su paraguas nuclear.
Ambos líderes destacaron la importancia de aprender de la historia, recordando el papel de Polonia como primera víctima de la Segunda Guerra Mundial y la necesidad de no repetir los errores del pasado frente a amenazas como las del presidente ruso, Vladímir Putin, al que Macron acusó de mantener una postura imperialista.
La firma del acuerdo en Nancy, ciudad con fuerte simbolismo polaco por haber acogido al rey Stanislas I en el siglo XVIII, marca un nuevo paso en la consolidación de una política de defensa europea más unida y decidida.




