Por primera vez en 111 años, el cuerpo de Santa Teresa de Jesús ha sido expuesto al público en la Basílica de la Santa, en Alba de Tormes (Salamanca). Este emotivo e histórico acontecimiento, que ha congregado a fieles y curiosos de todo el país, marca solo la tercera vez en la historia que se permite la contemplación de los restos mortales de la santa carmelita, fallecida en 1582.
La exhibición del cuerpo de la mística y doctora de la Iglesia supone un hecho excepcional, reservado para momentos de especial relevancia espiritual y devoción popular. Alba de Tormes, lugar donde Santa Teresa murió y donde reposan sus restos, se ha convertido hoy en centro de peregrinación y recogimiento.




