

El Gobierno de Venezuela anunció este miércoles la llegada de Maikelys Espinoza, una niña de dos años que fue separada de su madre durante un proceso de deportación en Estados Unidos. El caso generó una fuerte reacción oficial y culminó con el retorno de la menor, calificado como una “gran victoria” por las autoridades venezolanas.
La primera dama, Cilia Flores, recibió a la niña en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, acompañada del ministro del Interior, Diosdado Cabello. “Esto ha sido una batalla… y hoy tenemos una gran victoria”, declaró Cabello, destacando la intervención del presidente Nicolás Maduro y del jefe negociador oficialista, Jorge Rodríguez.
El vuelo, operado por la aerolínea estadounidense Omni Air International, trasladó a 226 migrantes desde Texas. Según denuncias previas del Gobierno venezolano, Maikelys fue apartada de su madre, Yorely Bernal, antes de abordar el avión.
Más tarde, en el Palacio de Miraflores, el presidente Maduro recibió a la niña junto a su madre y abuela. Durante el acto, agradeció al expresidente Donald Trump y a su enviado especial, Richard Grenell, por las gestiones que permitieron el reencuentro familiar.
“En un día donde uno siente que vale la pena todo… tengo que agradecer en justicia al embajador Rich Grenell y, con él, al presidente Donald Trump también”, expresó Maduro.
El mandatario también criticó al alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, por lo que calificó como un “silencio cobarde” ante la separación de la niña y la falta de respuesta de organismos internacionales.
El caso de Maikelys Espinoza había sido denunciado públicamente desde el pasado 25 de abril, y el propio Maduro había prometido que la niña sería devuelta a su familia “más temprano que tarde”. Con su llegada a Venezuela, el Gobierno celebra lo que considera una victoria diplomática y humanitaria.




