El Gobierno de Donald Trump anunció una medida que prohíbe a la Universidad de Harvard matricular a nuevos estudiantes extranjeros, marcando una escalada en el conflicto que mantiene con la institución desde hace varios meses.
La decisión fue comunicada a Harvard mediante una carta firmada por Kristi Noem, secretaria de Seguridad Interior, en la que se revoca de inmediato el Programa de Estudiantes y Visitantes Extranjeros de la universidad. Esto implica que Harvard ya no podrá inscribir a estudiantes internacionales y que quienes actualmente estudian allí deberán transferirse para conservar su estatus legal en Estados Unidos.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) justificó la medida argumentando que Harvard ha creado un “ambiente inseguro” en su campus, al permitir que grupos proterroristas y antiestadounidenses hostiguen y agredan a personas, incluyendo a numerosos estudiantes judíos. Además, la administración recordó que matricular estudiantes extranjeros es un privilegio, no un derecho, y señaló que Harvard rechazó corregir estas situaciones a pesar de haber tenido varias oportunidades para hacerlo.
El costo anual de la matrícula en Harvard supera los 59,000 dólares, y los estudiantes internacionales suelen cubrir una proporción mayor de estos costos, aportando significativamente a las millonarias dotaciones de la universidad.
Esta medida se produce luego de semanas de tensiones y disputas legales, en las que el Departamento de Seguridad Nacional investigaba a Harvard y solicitaba extensos registros como parte de su investigación.
📹📸 Fuente Externa – EFE




