En una noche que parecía destinada a la derrota, Karl-Anthony Towns se convirtió en el héroe inesperado de los New York Knicks. Su actuación en el último cuarto del Juego 3 de las Finales de la Conferencia Este fue simplemente épica, anotando 20 puntos en los últimos 12 minutos para liderar una remontada memorable de 106-100 ante los Indiana Pacers.
Antes de celebrar el triunfo, Towns envió un emotivo saludo a la comunidad dominicana: “Saludos a los dominicanos, Dominican Mother’s Day. Ahí va”, en honor al Día de las Madres en la República Dominicana.


Los Knicks enfrentaban una difícil situación: perdían por 20 puntos, su figura Jalen Brunson estaba limitada por faltas, y la serie favorecía 2-0 a los Pacers. Sin embargo, Towns igualó la producción ofensiva de Indiana en el último tramo, encendiendo la esperanza de su equipo y de sus seguidores.
El mensaje cobró una carga aún más personal cuando recordó a su madre, Jacqueline Cruz, fallecida en 2020 por complicaciones derivadas del COVID-19. Nacido en Nueva Jersey, pero con madre dominicana, Towns mantiene un fuerte vínculo con sus raíces caribeñas.
Este gesto fue recibido con orgullo por la comunidad dominicana, que sigue atentamente su carrera en la NBA. Más allá de la victoria, la noche quedó marcada por un saludo simple pero profundo: el recuerdo de una madre y el orgullo de un hijo que honra su legado.




