El caso de la venezolana Karla María Moya Boada, acusada de ejercer cirugía estética ilegalmente en República Dominicana, fue expuesto en un reportaje de medio de investigación donde se cuestiona si no son suficientes los videos que ella misma publicaba en sus redes sociales, en los que aparece vestida con bata de doctora realizando procedimientos como liposucciones.
Sin embargo, este martes, la doctora Moya Boada fue absuelta por segunda vez de las acusaciones de ejercer medicina estética sin autorización del Ministerio de Salud Pública. El Tercer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional determinó que no existían pruebas suficientes para condenarla.
Anteriormente, en agosto de 2024, había sido descargada por el Primer Tribunal Colegiado, y tras un segundo juicio ordenado por la Corte de Apelación, nuevamente fue declarada no culpable.
Durante una rueda de prensa frente al Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, Moya Boada denunció haber sido víctima de injuria y negó haber ejercido la medicina o realizado cirugías plásticas de manera ilegal, a pesar de las acusaciones públicas, incluso de colegas de su país natal, Venezuela.
“Quiero confirmar que nunca me presté a ejercer medicina ilegal, y mucho menos a realizar cirugías plásticas como alegaron mis detractores”, afirmó la médico, quien se graduó en la Universidad Central de Venezuela.
La doctora lamentó el daño a su reputación profesional y su estabilidad económica, aclarando que su centro Laser Point Rejuvenation Center operó siempre ajustado a las normativas dominicanas.
Fue acusada de violar los artículos 92 y 156, numeral 7, de la Ley General de Salud 42-01, en perjuicio del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, pero los tribunales coincidieron en que no había elementos suficientes para probar las imputaciones.
“Estuve mucho tiempo en silencio, pero hoy celebro esta segunda y definitiva sentencia que me descarga de la injuria que sufrí en República Dominicana”, concluyó con firmeza.




