La Corte del Distrito Sur de Florida decidió aplazar hasta marzo de 2026 el juicio contra cinco implicados en el asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse, ocurrido en julio de 2021. La medida responde a la complejidad del caso, la gran cantidad de evidencia presentada y las dificultades para obtener testimonios de algunos mercenarios involucrados.
El retraso fue aprobado el 19 de mayo tras una solicitud de la defensa del acusado Arcangel Pretel Ortiz, quien alegó haber revisado apenas el 25 % del material probatorio entregado por el Gobierno. Parte de la evidencia incluye decenas de horas de grabaciones de audio y video relacionadas con posibles testigos del proceso.
Además de Pretel Ortiz, los acusados James Solages, Antonio Intriago y Walter Veintemilla apoyaron la postergación, mientras que el pastor haitiano-estadounidense Christian Sanon se manifestó en contra.
El juicio, que se lleva a cabo en Miami, es uno de los más relevantes sobre el magnicidio de Moïse, quien fue asesinado el 7 de julio de 2021 en su residencia privada en Pétion-ville, en un ataque perpetrado por un grupo de mercenarios, entre ellos 17 exmilitares colombianos.
Documentos judiciales revelan que el sur de Florida fue un centro clave para planificar y financiar el complot contra Moïse, con la intención de reemplazarlo por una figura política que favoreciera intereses específicos.
La jueza Jacqueline Becerra autorizó también la recolección de testimonios de manera virtual, dada la imposibilidad de entrevistar presencialmente a algunos colombianos detenidos en Haití, debido a la violencia y la crisis política que azotan al país caribeño.
Desde el asesinato del presidente, Haití enfrenta una grave crisis de seguridad, con más de 5.600 muertes en 2024 atribuibles a la violencia de bandas armadas, que controlan alrededor del 85 % de la capital, Puerto Príncipe, según la ONU.




