Una situación caótica se vivió este miércoles en la tienda china Mudan, ubicada en la avenida Duarte casi esquina con la calle París, en el Distrito Nacional, durante un operativo de la Dirección General de Migración (DGM) que tenía como objetivo detener a ciudadanos haitianos en condición migratoria irregular.
La intervención, que pretendía ser una acción rutinaria, rápidamente se salió de control cuando empleados y propietarios del establecimiento intentaron impedir que los agentes se llevaran a los trabajadores de nacionalidad haitiana. En videos difundidos en redes sociales, se observa a varias personas enfrentando a las autoridades e incluso agrediendo al fiscal que asistía la operación.
Durante el altercado, una ciudadana china se desmayó dentro del local, generando momentos de confusión mientras varios intentaban socorrerla sin éxito. La tensión aumentó cuando agentes de la Policía Nacional recurrieron al uso de gas pimienta para dispersar a la multitud que se había aglomerado frente al negocio.
Según explicó la DGM, el operativo respondía al cumplimiento de las leyes migratorias vigentes, que sancionan a quienes emplean trabajadores extranjeros sin documentación. El artículo 132 de la Ley de Migración establece multas de entre cinco y 30 salarios mínimos para los empleadores que contraten personas en situación irregular, además de obligarlos a cubrir los gastos de deportación, conforme al artículo 104.
El incidente ha generado opiniones divididas en la opinión pública, mientras continúa el debate sobre los métodos utilizados en los operativos migratorios y la responsabilidad de los empleadores en estas situaciones.




