Washington D.C. — En una ceremonia oficial en la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, despidió este viernes a Elon Musk de su cargo al frente del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), elogiándolo como “uno de los líderes empresariales e innovadores más grandes que el mundo haya dado”.
Musk, quien estuvo al mando del DOGE durante 130 días, finaliza su contrato temporal tras liderar profundas reformas gubernamentales centradas en recortes presupuestarios, lucha contra el despilfarro y modernización de sistemas estatales. Según cifras presentadas por el propio Musk, el organismo ha generado ahorros por al menos 160.000 millones de dólares, con proyecciones de alcanzar los 200.000 millones próximamente.
“Elon ha trabajado incansablemente, ayudando a liderar el programa de reforma gubernamental más radical y trascendental en generaciones”, afirmó Trump, acompañado por Musk en el Despacho Oval. “Bajo su liderazgo, DOGE ha puesto fin a prácticas absurdas y ha instalado una mentalidad ingenieril en el corazón del Gobierno”, agregó.
Como muestra de agradecimiento, Trump le entregó una simbólica llave y destacó que el empresario “no se va del todo”, pues seguirá colaborando como asesor informal y amigo personal del mandatario. Musk, por su parte, aseguró que el trabajo de DOGE “no ha terminado” y calificó al programa como “una forma de vida”.
Tensiones comerciales e internacionales
Durante el mismo acto, Trump celebró una reciente victoria judicial que permite mantener temporalmente sus aranceles, aludiendo que sin ellos “Estados Unidos estaría en peligro”. El fallo, emitido por la Corte de Apelaciones del Circuito Federal, representa un respaldo clave a su política económica frente a las críticas internacionales.
En el plano internacional, el presidente anunció que Israel y Hamás “están muy cerca” de un acuerdo de cese el fuego temporal en Gaza, gracias a una propuesta impulsada por su Gobierno. Además, adelantó progresos hacia un posible pacto nuclear con Irán, que considera “muy cerca”.
Controversias educativas
En otro frente, Trump defendió su orden de revocar temporalmente la capacidad de Harvard para admitir estudiantes extranjeros, argumentando que Estados Unidos necesita “excelentes estudiantes, no alborotadores”. La medida, sin embargo, ha sido bloqueada por una jueza federal.
La salida de Musk marca el cierre de un capítulo inédito en la administración Trump, donde el empresario más rico del mundo asumió un papel inusualmente político. “Elon ha sido un torbellino de cambio en Washington. Pero su influencia, como DOGE, seguirá creciendo”, concluyó Trump.




