El primer ministro australiano, Anthony Albanese, aseguró este lunes que será el Gobierno australiano quien tome las decisiones sobre el incremento necesario en la inversión en defensa, en respuesta a la petición del jefe del Pentágono, Pete Hegseth, que instó a Australia a aumentar su gasto al 3,5% del PIB.
Albanese indicó que su administración ya ha comprometido un aumento de 10.000 millones de dólares australianos (aproximadamente 6.460 millones de dólares estadounidenses) para defensa durante los próximos cuatro años, y estableció como meta alcanzar un gasto equivalente al 2,3% del PIB para 2033.
«En materia de defensa, primero hay que determinar qué capacidades se requieren y luego asignarles los recursos necesarios. Eso es lo que está haciendo mi Gobierno», explicó el primer ministro.
Estas declaraciones se producen tras una reunión en Singapur entre Pete Hegseth y el ministro australiano de Defensa, Richard Marles, en la que Hegseth reiteró la necesidad de que Australia aumente su inversión lo antes posible para equipararse a sus aliados europeos, a quienes Washington urge a destinar hasta un 5% del PIB a defensa.
Australia, tradicional aliado de Estados Unidos, forma parte del pacto de seguridad AUKUS junto con EE.UU. y Reino Unido, mediante el cual planea adquirir tres submarinos nucleares para principios de la próxima década, con la posibilidad de adquirir dos adicionales.




