Jerusalén — Las autoridades israelíes deportaron este martes a la activista sueca Greta Thunberg, un día después de que el Ejército incautara el barco “Madleen”, que transportaba ayuda humanitaria con destino a la Franja de Gaza. La embarcación fue detenida por la Marina israelí a unas 125 millas de la costa gazatí.
Thunberg, una de las 12 personas a bordo del barco organizado por la Freedom Flotilla Coalition, abordó un vuelo hacia Francia con destino final en Suecia, según confirmó el Ministerio israelí de Exteriores. La activista, conocida por su rechazo a los viajes aéreos por razones ecológicas, fue fotografiada a bordo del avión en una imagen publicada por las autoridades.
El “Madleen” buscaba denunciar la guerra en Gaza y visibilizar la crisis humanitaria. El operativo de incautación se desarrolló sin incidentes, aunque organizaciones de derechos humanos denunciaron que se trató de una violación del derecho internacional al haberse producido en aguas internacionales. Israel rechazó la acusación y calificó el intento como una violación del bloqueo naval que mantiene sobre Gaza desde 2007.
Además de Thunberg, otros dos activistas y un periodista también aceptaron ser deportados. Ocho pasajeros se negaron y fueron detenidos; sus casos están siendo procesados por las autoridades. Entre los activistas estaba la eurodiputada francesa Rima Hassan, a quien se le ha prohibido la entrada a Israel por sus críticas a las políticas hacia los palestinos.
El gobierno israelí desestimó la relevancia del viaje, calificando la flotilla como una maniobra de propaganda con escasa ayuda a bordo. Por su parte, Amnistía Internacional y el grupo legal Adalah condenaron la intervención naval y exigieron la liberación inmediata de los detenidos.
En paralelo, la situación en Gaza sigue siendo crítica. La guerra, que estalló tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, ha dejado más de 54,000 muertos, en su mayoría mujeres y niños, según el Ministerio de Salud de Gaza. La población, en su gran mayoría desplazada, depende casi por completo de la ayuda humanitaria.
Israel mantiene que el bloqueo es necesario para impedir que Hamás se rearme, mientras que sus críticos lo consideran un castigo colectivo que ha empujado al enclave palestino al borde de la hambruna.




