Santo Domingo.– El exdiplomático haitiano Edwin Paraison calificó como una forma de “castigo colectivo” la reciente decisión del gobierno de Estados Unidos de suspender temporalmente la emisión de visados a ciudadanos haitianos, advirtiendo que esta medida no resolverá la crisis humanitaria en su país, sino que la empeorará.
“Cerrar los canales legales no detiene la migración, la hace más peligrosa (…) Castigar colectivamente a su población migrante no resuelve los problemas, los agrava”, afirmó Paraison, quien también dirige la Fundación Zile.
Según el exfuncionario, esta decisión implicará la interrupción de procesos legales de migración, dejando a muchas familias separadas, parejas distanciadas y personas en riesgo sin opciones seguras de protección. Asimismo, alertó sobre un posible aumento en el uso de rutas migratorias irregulares, lo que expone a los haitianos a redes de tráfico humano, abusos y deportaciones arbitrarias.
Paraison criticó el carácter unilateral de la medida y aseguró que negar el ingreso por razones de nacionalidad, sin evaluar caso por caso, constituye una forma de discriminación colectiva y una violación a los compromisos internacionales de derechos humanos y protección de refugiados.
Finalmente, instó a Washington a revisar su política migratoria hacia Haití y adoptar un enfoque más humano y coherente con los valores democráticos que promueve. También pidió a la comunidad internacional asumir una postura solidaria y tomar acciones concretas frente a la crisis en Haití.




