Pionyang se niega a recibir una carta enviada por el presidente estadounidense para retomar el contacto con Kim Jong-un, según fuentes diplomáticas.
Corea del Norte ha rechazado en varias ocasiones una carta enviada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con el objetivo de reabrir el diálogo con el líder norcoreano, Kim Jong-un. Así lo revelaron fuentes diplomáticas al medio especializado NK News.
La misiva, escrita personalmente por Trump, buscaba retomar las conversaciones iniciadas durante su primer mandato, en el que llegó a reunirse tres veces con Kim, incluyendo un histórico encuentro en la Línea de Demarcación entre las dos Coreas. No obstante, diplomáticos norcoreanos en la sede de la ONU, en Nueva York, se han negado rotundamente a aceptar el documento, a pesar de múltiples intentos de entrega personal.
Un acercamiento sin respuesta
Este intento de contacto se conoce poco después de que Trump afirmara, en abril, que Estados Unidos estaba «en comunicación» con Corea del Norte y que “probablemente hará algo en algún momento” respecto a la situación con Pionyang, aunque no ofreció más detalles.
Durante su primer mandato, Trump destacó su “buena relación personal” con Kim. Sin embargo, desde su regreso al escenario político en enero, ha mostrado escaso interés público hacia Corea del Norte.
Factores que explican el distanciamiento
Expertos consultados por NK News consideran que el rechazo norcoreano podría responder a varios factores: una menor necesidad de apoyo externo por parte del régimen, expectativas más bajas sobre lo que Washington podría ofrecer actualmente, o simplemente que Kim espera una propuesta más concreta por parte de Trump.
Además, la negativa norcoreana coincide con un notorio fortalecimiento de la relación entre Pionyang y Moscú. Desde 2023, Kim Jong-un ha estrechado lazos con el presidente ruso, Vladímir Putin, mediante visitas oficiales, cooperación militar y el reinicio del servicio ferroviario entre ambas capitales.
Relaciones intercoreanas en punto muerto
Paralelamente, las tensiones entre Corea del Norte y Corea del Sur han aumentado significativamente. La línea de comunicación militar permanece interrumpida y los contactos oficiales están suspendidos desde 2023.
En contraste, el nuevo presidente surcoreano, Lee Jae-myung, ha prometido una política de reconciliación. Esta semana, su Gobierno ordenó detener las emisiones de propaganda hacia el Norte, activadas por la administración anterior, y se ha mostrado en contra del envío de panfletos con mensajes anti-Pionyang.




