Antonio Espaillat, propietario de la discoteca Jet Set, se presentó este jueves en la Procuraduría General de la República acompañado de sus abogados, su madre y el principal responsable de su seguridad.
Al ser consultado sobre el motivo de su presencia, el abogado Miguel Valerio explicó que acudieron por mandato de la Procuraduría. “La familia Espaillat está dispuesta a colaborar con las indagatorias. Hemos venido por solicitud de la Procuraduría y eso es suficiente”.
Por otro lado, el informe preliminar sobre el colapso estructural fue entregado a las autoridades competentes, confirmó Leonardo Reyes Madera, director de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura (Onesvie) y coordinador del grupo investigador.
El estudio fue elaborado por un equipo multidisciplinario de especialistas nacionales e internacionales, entre ellos el ingeniero forense Fierro, de la Universidad de California; el ingeniero patólogo Máximo Corominas, del Instituto Eduardo Torrojas en España; el ingeniero Marcos Paniagua, con maestría en la Universidad Católica de Chile; y Remi Luciano, experto en ingeniería sismo resistente.
El colapso del techo de la discoteca Jet Set, ocurrido el 8 de abril en Santo Domingo durante un espectáculo del merenguero Rubby Pérez, dejó un saldo confirmado de 236 muertos y 180 heridos, según el último reporte del Centro de Operaciones de Emergencia y las autoridades forenses.
El incidente sucedió cerca de la 1:00 a.m. en un local con capacidad para más de 500 personas, de las cuales 189 fueron rescatadas con vida en las 53 horas siguientes al desastre.
Entre las víctimas figuran reconocidas personalidades dominicanas, como los exbeisbolistas Octavio Dotel y Tony Blanco, la gobernadora de Monte Cristi Nelsy Cruz, el diseñador de modas Martín Polanco, el saxofonista del grupo de Rubby Pérez y el propio merenguero, quien falleció atrapado bajo los escombros.




