Washington, La nueva embajadora de la República Dominicana en Estados Unidos, María Isabel Castillo, entregó este sábado al presidente Donald Trump sus cartas credenciales, en una ceremonia en la Casa Blanca en la que estuvo acompañada por el secretario de Estado Marco Rubio y la jefa de protocolo Mónica Crowley.
En un mensaje difundido en redes sociales, Castillo afirmó que asume el nuevo puesto “con orgullo, compromiso y una profunda gratitud hacia el país”. Destacó que tiene como prioridad “reforzar los lazos que tradicionalmente han unido a la República Dominicana y Estados Unidos, facilitar el ingreso de productos dominicanos al mercado estadounidense, atraer nuevas inversiones y apoyar a la comunidad dominicana en el exterior”.
“Escuchar, acompañar, representar y forjar alianzas que impulsen soluciones y cooperación en un entorno complejo es parte de nuestra gestión. Trabajaremos con transparencia, vocación de servicio y proximidad, porque donde están nuestros ciudadanos también está la República Dominicana”, afirmó la embajadora en el acto.
Una carrera marcada por el compromiso
Designada embajadora en enero pasado por el presidente Luis Abinader, María Isabel Castillo cuenta con una extensa trayectoria en el manejo de las relaciones internacionales. A partir de 2002 comenzó a destacar en el servicio exterior de la República Dominicana, primero en México —donde ayudó a fundar la Cámara Binacional de Negocios y Servicios México-República Dominicana— y más tarde como embajadora extraordinaria en ese país.
Además de destacar en el campo jurídico en bufetes como Castillo y Castillo, Ladas & Parry en Nueva York, y González Calvillo en Ciudad de México, Castillo tiene una importante hoja de servicios en el fortalecimiento de la inversión, el progreso social y la defensa de los derechos humanos. Por dicho compromiso ha sido reconocida tanto en México como en la República Dominicana.
Domina el español, el inglés y el francés, lo que le proporciona una perspectiva más amplia en el manejo de las relaciones diplomáticas en el siglo XXI.




