Un tiburón, que al parecer llevaba un tiempo con un neumático enredado en la región de sus branquias, fue rescatado tras quedar atrapado en plena aguas del océano, rodeado de desechos flotantes.
La goma estaba tan ceñida que el escualo permaneció inmóvil mientras un grupo de rescatistas trabajaba con destreza para liberarlo. Finalmente, removieron el neumático y limpiaron la basura enredada en el animal, salvándole así la vida.
Esta escena pone en evidencia el grave problema de la contaminación en los mares y la importancia de mantener los océanos limpios para salvaguardar a las especies marinas que los habitan.




